La libertad

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes

viernes, 4 de noviembre de 2016

El voto de la Diputada

Todavía estoy temblando, por la responsabilidad, porque ha sido una decisión muy dura y difícil. Pero también muy meditada. Es un voto que me ha desgarrado”. Estas fueron las primeras palabras que pronunció Mari Luz Martínez Seijo el pasado día 29 de octubre, tras ser una de las quince diputadas y diputados del PSOE que votó no en la investidura de Mariano Rajoy, rompiendo así la disciplina de voto del Grupo Parlamentario.

Aunque desde ese día la mayoría de los militantes y votantes en general con los que he podido hablar, me han manifestado su acuerdo con esta dura decisión de la diputada palentina, he leído y escuchado algunas opiniones contrarias a la misma.

¿Alguien se puede imaginar lo cómodo que hubiera sido para Mari Luz abstenerse? Si lo hubiera hecho, no habría puesto en riesgo su actual estatus en el Congreso, Vicepresidenta Primera de la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad, ni en el Grupo Parlamentario, portavoz adjunta de la Comisión de Educación. No habría tenido que soportar las peticiones de dimisión de la Secretaria Provincial del PSOE, pues desde la Gestora se la hubiera apoyado frente a las mismas, e incluso puede que la hubieran dado algo más que sólo ese apoyo.

Entonces, ¿por qué lo ha hecho? En su perfil de Facebook se explicó ese mismo día: “Posiblemente hoy haya tomado una de las decisiones más difíciles de mi vida, tomada en conciencia, por convicción y de corazón. Seguimos luchando”. Lo ha hecho porque ha antepuesto su compromiso con los votantes y con los militantes, a la obediencia ciega e irresponsable; lo ha hecho porque no quiere actuar en contra de sus convicciones y principios socialistas; lo ha hecho porque no depende de su sueldo de parlamentaria para vivir. En definitiva, lo ha hecho porque ha antepuesto su ética a la estrategia, a sabiendas de que esta postura le podía acarrear consecuencias.

También algún, y alguna, dirigente palentino del Partido está pidiendo insistentemente que renuncie a su acta de diputada, porque así no “sufrirá más”. Son un poco flojos. Cuando alguien que como Mari Luz no tiene necesidad de estar en política para poder vivir honestamente, toma la decisión de dedicarse a esta noble tarea, sabe de sobra que no va a ser un camino de rosas; pero antepone sus ganas y su ilusión por trabajar en favor de los más necesitados, a la comodidad que le podría suponer acatar sin rechistar decisiones que van en contra de sus principios.
También insisten en decir que su voto por el no a Rajoy, es contrario al sentir de la mayoría de la militancia y de los votantes del PSOE. Lo opinión de los votantes es muy difícil de contrastar, pues cada cual escucha la opinión del entorno en el que se mueve. Por cierto, los de mi entorno están totalmente de acuerdo con el voto negativo de Mari Luz. Y respecto a la opinión de los militantes, habría sido muy fácil de comprobar. Solamente tendrían que haber promovido la celebración de asambleas en los días previos a la investidura para haberlo podido conocer. No lo hicieron conscientes del riesgo que corrían de quedar en evidente minoría, pues las cuatro únicas agrupaciones que las celebraron se decantaron de forma mayoritaria por votar NO.

Lo mismo que nuestra diputada palentina, otros catorce diputados y diputadas socialistas han actuado con igual coherencia. Y ahora, los actuales dirigentes del Partido y del Grupo, han decidido abrirlos un expediente sancionador. Personalmente quiero manifestar, aunque me da la sensación de que expreso el sentir de muchos militantes y votantes, que se lo piensen muy bien antes de tomar una decisión que puede terminar de alejarnos de forma definitiva y dramática de nuestro electorado. Si el Partido toma una decisión irreversible con unos compañeros y compañeras que han actuado de acuerdo con su conciencia, de acuerdo con las promesas electorales hechas, y en consonancia con lo que piensa la mayoría de sus afiliados, se colocará en una situación que puede ser el final de nuestra historia.

Así que, déjense de expedientes y convoquen lo más pronto que se pueda el Congreso y las primarias para que todos y todas podamos definir el rumbo de nuestro Partido.

Publicado en El Norte de Castilla. 03.11.2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada