La libertad

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes

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martes, 5 de diciembre de 2023

El PP(AP) y la Constitución Española de 1978: una historia de odio/amor

 


En el 45º Aniversario de la aprobación de la Constitución Española

La vigente Constitución Española de 1978 (CE), fue aprobada en referéndum por la ciudadanía española el día 6 de diciembre de 1978. Votó en la consulta el 67,11% del censo electoral, haciéndolo afirmativamente el 91,81% de los que participaron, es decir, el 58,98% del total de la población española en ese momento.


Previo a este referéndum, el 31 de octubre de ese mismo año, se había aprobado en el Congreso de los Diputados el dictamen final del proyecto constitucional, con los votos a favor de UCD, PSOE,​ PDPC, UDC-DCC y PCE. Alianza Popular (AP), antecesores de lo que hoy es el Partido Popular (PP), dividió sus votos1 entre el sí (ocho diputados), el voto negativo (cinco diputados) y la abstención (tres diputados).

Durante la campaña previa, UCD, PSOE, PDPC, UDC-DCC, PCE, ORT, PTE y PC 2, pidieron el voto favorable en el referéndum, mientras que AP, totalmente divididos como demostró su voto en el Congreso, pidieron el sí con la boca pequeña y sin que se notara mucho. Por cierto, se ve que los referéndums no son el fuerte de AP ya que, en el que se convocó en 1986 para la permanencia o no en la OTAN, tampoco se aclararon mucho pues propugnaron la abstención o el voto en blanco3.

Cuando Manuel Fraga Iribarne funda AP en 1976, el sustantivo “partido” aún despertaba una fuerte repulsión heredada del franquismo, de ahí que naciera como “alianza”, para evitar susceptibilidades conceptuales. Tras una serie de malos resultados electorales en las elecciones generales de los años 1977, 1979, 1982 y 1986, Fraga deja la presidencia del partido y le sustituye Antonio Hernández Mancha, que después de la frustrada  moción4 de censura contra Felipe González de 1987, aguantó malamente un año, hasta que a principios de 1989 don Manuel se vio obligado a tomar de nuevo las riendas, y refundar el partido ya como Partido Popular.

Mientras la “alianza” perdía por el camino algunos atavismos franquistas y se convertía en “partido”, un joven inspector de finanzas, el ínclito don José María Aznar López que durante su juventud había militado en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES),​ sindicato estudiantil que fue embrión de Falange Española Independiente (FEI), se afiliaba a AP en 1979.

Durante su militancia en el FES, Aznar fue uno de los muchos responsables  del mismo que dirigieron una actitud crítica hacia el franquismo postrero y su fachada política, el Movimiento Nacional, y que reivindicaban el pensamiento original del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera.

Destinado a Logroño como inspector de Hacienda, se dio a conocer en los ambientes políticos a través de una serie de artículos publicados en la prensa local en los que deslizó opiniones reticentes con la Constitución democrática aprobada por las Cortes en octubre de 1978 y sancionada en referéndum dos meses después. En sus comentarios periodísticos Aznar se mostraba como un nacionalista español al que inquietaba particularmente el Título  VII de la Constitución, que organiza territorialmente al Estado como un ente descentralizado, formado por comunidades autónomas dotadas de amplias competencias en detrimento del poder central. En uno de esos artículos calificaba de "charlotada intolerable" el nuevo marco autonómico que la CE78 establecía. Tampoco le hacía mucha gracia el contenido del artículo 27, que regula el derecho a la educación, y del Título VII sobre la economía y hacienda, del que en un artículo publicado el 23 de febrero de 1979 en el periódico “Nueva Tribuna” manifestaba su desconfianza hacia la recién aprobada Constitución española porque "tal como está redactada, los españoles no sabemos si nuestra economía va a ser de libre mercado o por el contrario va a deslizarse por peligrosas pendientes estatificadoras y socializantes; si vamos a poder escoger libremente la enseñanza que queramos dar a nuestros hijos o nos encaminamos hacia la escuela única;…”. En resumen, el jovencito don José María expresaba en sus artículo de aquellos años, su total comprensión hacia quienes se abstuvieron en el referéndum que aprobó la Constitución, y creía que el “consenso”, tan valorado y alabado por sus conmilitones de hoy, “había provocado la desconfianza de una enorme masa de españoles en el buen funcionamiento del sistema democrático". ¡Toma del frasco!

En fin, hoy, 44 años después de aquellas palabras  de Aznar,  y  tras la complicada relación de AP/PP con nuestra Carta Magna,  parece que los Aznar, Feijóo, Ayuso, Almeida, Semper, etc., son los que redactaron la Constitución del 78, pues se refieren a ella como si les perteneciera. O peor aún, como si solamente ellos tuviesen el derecho de interpretarla y de defenderla.

¡MANDA HUEVOS!

 

Notas

(1)      Durante la votación en el Congreso de los Diputados de la Constitución de 1978 el 31 de octubre de 1978, 8 diputados votaron a favor, 5 votaron en contra y 3 se abstuvieron.​ Los votos negativos fueron los de Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, Alberto Jarabo Payá, José Martínez Emperador, Pedro de Mendizábal y Uriarte y Federico Silva Muñoz y los diputados que se abstuvieron fueron Licinio de la Fuente y de la Fuente, Álvaro de Lapuerta Quintero y Modesto Piñeiro Ceballos.

(2)      UCD: Unión de Centro Democrático; PSOE: Partido Socialista Obrero Español; AP: Alianza Popular; PDPC: Pacto Democrático para Cataluña; UDC-DCC: Unió del Centre i la Democràcia Cristiana de Catalunya; PCE: Partido Comunista de España; ORT: Organización Revolucionaria de Trabajadores; PTE: Partido del Trabajo de España; PC: Partido Carlista.

(3)      En el referéndum sobre la OTAN hubo una participación el 59,42%, votando sí el 56,85%, y no el 43,15%.

(4)      Solo obtuvo 67 votos favorables de AP y Unión Valenciana.


sábado, 1 de abril de 2023

LA ESPAÑA EN LA QUE CREE ALFONSO GUERRA

Llevo varios días dándole vueltas al prólogo que el compañero Alfonso Guerra ha escrito para la nueva edición de su libro “La España en la que creo”, del que he tenido conocimiento porque se publicó el pasado 15 de  marzo en el diario El Mundo.

Vaya por delante el derecho indiscutible que tiene el ciudadano y militante socialista Alfonso Guerra a expresar sus opiniones dónde y cómo él crea más conveniente ¡Faltaría más! Ahora bien, el compañero Alfonso, que lo ha sido todo y ha ostentado el mayor poder que nadie pueda imaginar en el PSOE, debería de tener un poco más cuidado con lo que escribe, y cuándo lo escribe. Y sobre todo, no debería, para argumentar su relato, falsear la realidad social y política de esa España en la que él dice creer, olvidando, no sé si intencionadamente o por efecto de la edad, los logros conseguidos por un gobierno de coalición, presidido –no lo olvides querido Alfonso- por nuestro Secretario General Pedro Sánchez. Por cierto, un secretario general elegido por primera vez en unas primarias por la militancia. ¿Alguien se puede imaginar lo que hubiera pasado si un afiliado escribe y publica un artículo similar al que estoy comentando, cuando Alfonso Guerra lo era todo en el Partido?

Pero lo que no es de recibo es que el compañero se olvide de los avances sociales y económicos, y de la ampliación de libertades logradas gracias a la acción política de este Gobierno de coalición. Mala memoria tiene el compañero si ya no recuerda los ERTES y las ayudas a los autónomos durante la pandemia; o las leyes que han consolidado y ampliado derechos como el aborto, la eutanasia, la ley trans o la de libertad sexual; o las leyes que protegen y mejoran la situación de los y las trabajadoras, como la reforma laboral, la subida del salario mínimo interprofesional, la subida y la reforma del sistema de pensiones. Muchas de ellas pactadas con los sindicatos y con la furibunda oposición de la derecha y la patronal.

No puedo entender que, quien fue vicepresidente de varios gobiernos del PSOE y activo participante en la elaboración de la Constitución del 78, pretenda que es una traición a esa constitución tomar decisiones políticas y legislar dentro del marco constitucional, para conseguir que los secesionistas se alejen de las posturas independentistas y participen de nuevo en la gobernabilidad desde el Parlamento, con la legitimidad que les dan los votos que los han llevado allí. Acaso, con esa falta de memoria que demuestra el compañero Alfonso, se ha olvidado cuando les repetía una y otra vez a los que usaban la violencia que, solo desde el diálogo y la negociación, era posible el entendimiento.

Pero cuando mi asombro y decepción llegan a su máximo nivel es cuando me entero que, según él, el PSOE “ha renunciado al socialismo liberal en el que se había apoyado durante toda su historia”. Yo siempre creí, principalmente escuchándole a él, que militaba en un partido que representaba la socialdemocracia pura heredada de Pablo Iglesias Pose.

Y todo esto, lo ha escrito y publicado a dos meses de unas elecciones municipales y autonómicas. Creo que alguna pista sobre lo estrambótico de tu postura actual, te lo debería dar el que has pasado de ser uno de los políticos más odiado por la derecha de este país en los años ochenta, a ser alabado y jaleado por esos mismos. ¡Qué pena, compañero!

Quiero terminar con unas palabras de José María Maravall, que expresan lo que siento mucho mejor que lo haría yo mismo:

"En este punto del camino, con la ventaja que da la perspectiva y la vida acumulada, creo que las etapas de gobiernos socialistas en España han supuesto para el país la mejor inyección de progreso, bienestar, modernidad y europeísmo, que jamás hubiéramos imaginado a fines de los años setenta. Participé en esos cambios perteneciendo a los gobiernos de Felipe González. [En mi caso como Diputado en el Congreso]. Asistí a la expectación que levantaron los nuevos aires y las políticas de Zapatero. Y presencio con orgullo ciudadano la tarea actual del presidente Pedro Sánchez, quien de nuevo está profundizando la democracia española a través de políticas socialdemócratas que están teniendo una considerable repercusión internacional."






 

sábado, 11 de marzo de 2023

El manipulado debate sobre la ley del Solo Sí es Sí

 

Aunque como es lógico, he seguido con atención y preocupación el debate que durante estos últimos meses han mantenido los socios del gobierno de coalición, PSOE y UP, con motivo de la supuesta modificación de la conocida como “ley del sí es sí”,  ha sido tras escuchar el debate que se produjo en el Congreso de los Diputados el pasado 7 de marzo, cuando me he decidido a hacer algunas consideraciones al respecto, pues da la sensación de que algunos y algunas, no sé si por desconocimiento o por mala fe, intentan liar al personal y por desgracia, en muchos casos, lo consiguen. Antes de entrar en ellas, creo que es necesario dejar claras al menos tres cuestiones:

Primera. El actual gobierno de España está integrado por una coalición de dos formaciones políticas que obtuvieron el apoyo parlamentario suficiente para formarlo. Por lo tanto es normal que tengan posturas diferentes sobre muchos temas, sin que esto tenga que implicar la ruptura del pacto de gobierno.

Segunda. Lo que se debatió y aprobó en el Congreso el pasado 7 de  marzo fue, según se puede comprobar en el Orden del Día fue la toma en consideración de una Proposición de Ley Orgánica del Grupo Parlamentario Socialista, para la modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal (LOCP), en los delitos contra la libertad sexual; de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LEC), y de la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores (LORPM). En ningún caso la “aprobación de la ley”, como interesadamente nos han querido hacer creer políticos de todo signo y muchos medios de comunicación, pues la citada ley tendrá ahora que iniciar su debate y tramitación parlamentaria en el Congreso, durante el cual se podrá discutir, enmendar y pactar lo que sea necesario para su definitiva aprobación.

Tercera. La llamada Ley del Sí es Sí, se denomina realmente Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de Garantía Integral de la Libertad Sexual (LOGILS), tal y como está publicada en el B.O.E. de fecha 7 de septiembre de 2022. (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-14630&p=20220907&tn=1#pr)

Si fuéramos capaces de leer y no creernos todo lo que nos cuentan sin pestañear, tendríamos claro que el texto de la llamada “Ley del Sí es Sí” no sufre alteración alguna porque la misma no es objeto de modificación, sino que lo que se modifican son algunos artículos de la LEC, del Código Penal y de la LORPM, elevando las penas de los delitos que se ven afectados por la Ley 10/2022. Difícilmente por tanto se puede afirmar que “se saca de la ley el consentimiento”, ya que, insisto, la LOGILS no se modifica, por lo que la literalidad de su contenido, desde el preámbulo, pasando por sus 61 artículos, sus 5 disposiciones adicionales, su disposición transitoria única y sus 25 disposiciones finales, así como el espíritu que la inspira, seguirán vigentes.

En este debate, como en otros muchos en los que actualmente nos meten, se echa en falta la información veraz, por lo que me parece muy conveniente para hablar sabiendo de lo que hablamos, ir a los documentos verdaderos, y no a lo que nos cuentan. Vayamos pues a lo que dice la proposición de ley que inicia su tramitación parlamentaria, tras la votación del pasado 7 de marzo en el Congreso de los Diputados.

La proposición de ley es corta, solamente tiene siete páginas, así que recomiendo su lectura íntegra en este enlace: https://www.congreso.es/public_oficiales/L14/CONG/BOCG/B/BOCG-14-B-318-1.PDF. No obstante voy a recoger íntegramente los dos primeros párrafos de su exposición de motivos:

“La Ley Orgánica 10/2002, de 6 de septiembre, de Garantía Integral de Libertad Sexual, ha dado una nueva regulación a los delitos contra la libertad sexual, para unificar los anteriores tipos de abuso y agresión sexual en un solo tipo, el de agresión sexual, que comprende cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento, el cual se define en los siguientes términos: «Solo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona» (artículo 178.1 del Código Penal).

Respetando este modelo, es importante blindar la ley en favor de las víctimas y evitar el efecto no deseado de una posible aplicación de las penas mínimas de los nuevos marcos penales, que son más amplios, para que en casos graves no exista la posibilidad de que se impongan penas bajas, pero sin afectar al corazón de la norma, ya que se mantiene la íntegra definición del consentimiento y, por tanto, la esencia de la regulación de los delitos contra la libertad sexual.” (Los subrayados son míos)

Resumiendo, dado que el “consentimiento expreso” quedó recogido en el artículo 178.1 del Código Penal tras la aprobación de la Ley del Sí es Sí, y que en la proposición de ley que se va a debatir no se propone la modificación de dicho artículo, es evidente que “no se saca de la ley el consentimiento”, al contrario de lo que nos quieren hacer creer interesadamente.

Tiene que quedar meridianamente claro que con la proposición de ley de reforma de la ley del Sólo el sí es sí, no se está traicionando a las mujeres, sino todo lo contrario. Los mensajes de que con esta ley “el PSOE traiciona a las mujeres”, o que “se vuelve al Código Penal de la manada”, son absolutamente falsos además de injustos, y solo se entienden desde la crispación y los  nervios ante las próximas citas electorales, o desde la mala fe y el interés de enfangar aún más la vida política de este país.

No ha habido ni un solo avance en materia de derechos fundamentales en general, y de derechos derivados del principio de igualdad particularmente, de los que no haya sido protagonista el PSOE, en solitario o como fuerza política determinante para conseguirlos. Y cuando digo ninguno, es ninguno. Desde el divorcio a la ley trans, pasando por la despenalización del aborto, la ley del matrimonio igualitario, o la ley contra la violencia de género, todas han sido posibles gracias al impulso y apoyo del PSOE.

Hay que ser muy miserable para acusar al PSOE de traicionar a las mujeres, sabiendo perfectamente que no es verdad. Así que ojo a lo que nos quieren vender.


lunes, 8 de junio de 2020

La “inviolabilidad” personal del Jefe del Estado


Zarzuela teme el tsunami de los pagos a Corinna y Juan Carlos: la ...La “inviolabilidad” personal del Jefe del Estado

El artículo 56.3 de la Constitución Española establece que: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2.”

Según mi humilde opinión, tal inviolabilidad afectaría solamente a los actos y funciones que se recogen en el artículo 62 (C.E.), y que como Jefe del Estado le son propios, pero siempre “refrendados por el presidente del gobierno y por los ministros competentes“, quienes se convierten en responsables de los mismos,  según el establece el artículo 64.2 (C.E.): “de los actos del rey serán responsables las personas que los refrenden”.

A mi modo de ver, se está difundiendo intencionadamente, una cierta confusión entre los “actos personales” del monarca o rey,  y los actos y funciones “que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes” (C.E. Artículo 56.1) al Jefe del Estado, lo que nos llevaría a no hacer ninguna distinción entre los actos  personales y lo institucionales. Frente a esta intencionada tergiversación entre los actos personales y los de la Jefatura del Estado, existen variadas publicaciones de expertos constitucionalistas en los que se aborda la cuestión desde el punto de vista jurídico, sustentándose sobre qué tipo de actos son los considerados “inviolables” (los refrendados por el gobierno) y qué otros no (los particulares de la persona) que quedarían fuera de tal “inviolabilidad”.

De admitirse que la inviolabilidad cubre también los actos personales, supondría que la “persona” que ejerce la Jefatura del Estado estaría “por encima de la ley”, lo que iría contra el propio artículo 14 de la C.E. : “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, y situaría a una “persona” por encima del propio estado de Derecho, y por encima de los poderes clásicos: parlamento, gobierno y poder judicial. La interpretación más extendida entre los expertos es que, en sus actos privados (como persona), quien en cada momento ostente el cargo, sigue estando, como el resto de los ciudadanos, sometido a las leyes. La “inviolabilidad” no lo afectaría, ya que, al igual que los derechos igualmente inviolables de las personas, terminan allí donde pueda existir delito o la simple sospecha del mismo.

La “inviolabilidad” es un término peligroso por quedar sujeto a la interpretación interesada de quienes se arrogan poderes para ello. Interpretar en razón de preferencias personales su verdadero significado, nos lleva a esa siempre denostada inseguridad jurídica de la que nos quejamos a diario.

Así pues, yo estoy convencido de que la “persona” que ostenta la Jefatura del Estado, es “inviolable y no está sujeta a responsabilidad”, exclusivamente en los actos que realice como tal, y no lo es en los que realice como “persona” particular. Y confío en que así lo ratifiquen los Jueces. 

Otro tema distinto es si la Jefatura del Estado debe ser electiva o hereditaria. Otro día hablaremos de ello.

lunes, 31 de octubre de 2016

El dilema

Diario Palentino, 31.10.2016
Publicado en DIARIO PALENTINO. 31.10.2016

EL DILEMA

El pasado 29 de octubre se produjo en el Congreso de los Diputados un hecho que nos tiene a los socialistas españoles, y nos tendrá en los próximos meses, en estado de permanente crispación. Quince diputados y diputadas del Grupo Parlamentario Socialista desobedecieron la orden del Comité Federal y la Dirección del Grupo, y votaron no en la investidura de Mariano Rajoy. Para hacerlo, alegaron que anteponían su compromiso ético y moral con los electores, a los que les habían solicitado el voto con la promesa formal de que si se lo otorgaban cambiarían la forma y los objetivos del gobierno de este país, a la disciplina de voto que se les imponía desde el Partido.

A este argumento, ya de por sí de mucho peso, se añade el procedimiento por el que los órganos de dirección del PSOE tomaron una decisión de tanta gravedad y trascendencia para el futuro de nuestra organización. Los integrantes del Comité Federal votaron según su propio y exclusivo criterio, sin debatir de forma generalizada y organizada en sus asambleas la controvertida decisión, y con la oposición, masivamente mayoritaria, de aquellas asambleas locales que se han celebrado por iniciativa de sus responsables.

Este dilema moral entre su compromiso con el electorado y la disciplina de partido, ha sido resuelto por diputados y diputadas de distintas formas, todas ellas respetables. Unos, la mayoría, acatando las órdenes y absteniéndose. Otros, una minoría, añadiendo a su abstención la coletilla de “por imperativo”. Los quince del voto negativo, siendo coherentes con su compromiso electoral y con la militancia que se ha manifestado en contra. Y uno, Pedro Sánchez, el primer secretario general del PSOE elegido en unas primarias, dimitiendo de su condición de diputado y prometiendo recorrer España para explicar su decisión y luchar para cambiar la deriva del PSOE.

La cuestión que ahora se plantea es: ¿Deben ser sancionados los diputados y diputadas que votaron no?

Muchísimos militantes y votantes pensamos que no, puesto que lo han hecho por coherencia con lo prometido en nuestra campaña electoral, recuerden “Un SÍ por el cambio”, y atendiendo a los deseos de la mayor parte de los afiliados que se han pronunciado al respecto en la asambleas. Han optado en conciencia, pues entienden que la rendición de cuentas y la responsabilidad institucional de un representante político, no debe hacerse sólo ante los órganos del Partido, sino también, y sobre todo en este caso con un viraje tan radical en nuestra postura, ante nuestros representados y electores, que votaron al PSOE para cambiar de gobierno y de forma de gobernar.

En defensa de los que votaron en conciencia, se podrían citar las palabras de un insigne compañero diputado y catedrático de Derecho Constitucional, según las que ciertos supuestos de objeción de conciencia implica integrar "lo moral en lo jurídico"; la objeción deja de ser una conducta ilegal, "para convertirse en un mecanismo jurídico que permite conciliar obligación jurídica con obligación moral; resolviendo, a la postre, por la vía de la excepción, conflictos entre mayoría y minoría".

Pero es que además, existen sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo en las que se mantiene: “Por lo que se refiere al derecho a la objeción de conciencia, que existe y puede ser ejercitado con independencia de que se haya dictado o no su regulación. La objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa reconocida en el art. 16.1 CE y como ha indicado este Tribunal en diversas ocasiones, la Constitución es directamente aplicable, especialmente en materia de derechos fundamentales”.


En fin, si hasta el Código Penal Militar, Ley Orgánica 14/2015, en su Artículo 44.3, establece excepciones a la responsabilidad criminal de los militares por desobedecer una orden en determinados supuestos, ¿va el Partido Socialista a sancionar a aquellos que han votado con el sentir mayoritario de nuestros electores y la militancia? Sería paradójico, y muy difícil de entender y asumir. Y además lo pagaríamos muy caro electoralmente.

jueves, 6 de octubre de 2016

El voto de la militancia

Después del cirio que hemos montado en el PSOE -hemos porque todos tendremos alguna responsabilidad- y del que ya se han escrito todo tipo de opiniones y análisis, ahora estamos enfangados en un debate mucho más trascendental para nuestro Partido, y para nuestro país, que si los que mandan son los "pedristas", los "susanistas" o el "sursum corda"
¿Deben consultarse con la militancia las decisiones fundamentales que tengamos que tomar?

La cuestión, como casi todas en la vida y en la política, tiene muchas aristas y todas las opiniones sobre la misma son respetables. Llevo militando en este Partido casi 40 años y he sido testigo de su evolución, tanto desde el punto de vista programático, como desde el de los procedimientos. He vivido congresos en los que cada delegado expresaba su voto individualmente. Luego se decidió que el voto fuera por delegaciones y con ponderación del peso en función de los afiliados que cada delegación representara. Además, en un principio, los integrantes de cada delegación se elegían por sistema mayoritario, de forma que la lista ganadora se llevaba toda la representación.

En lo que supuso en su día un avance democrático y de participación, se pasó de  nuevo al voto por delegado y, a su vez, los delegados se elegían proporcionalmente a los votos obtenidos.

Hace muy pocos años, de forma lenta y desorganizada, se comenzó a dar el paso definitivo de la participación directa de los afiliados y afiliadas en algunos casos. El primer "experimento", que a la larga supuso un rotundo fracaso por la resistencia de las élites del Partido, fue la elección mediante primarias del compañero Josep Borrell como candidato a la Presidencia del Gobierno.

A pesar del chasco que su dimisión produjo, el debate sobre las primarias estaba abierto, y ya era imposible olvidarlo, por mucho que los dirigentes de cada momento se empeñaran en hacerlo. El Congreso que eligió a José Luis Rodríguez Zapatero como secretario general mediante el procedimiento de un delegado un voto, supuso un paso que llevaba de forma clara a que, más pronto que tarde, se elegirían a los secretarios generales mediante un procedimiento de primarias entre la militancia del Partido.

Algunos mantuvimos desde el principio que este era el avance democrático y participativo que se nos exigía por parte de una ciudadanía cada vez más alejada de los partidos políticos y de la "política". Mantuvimos, y yo personalmente sigo manteniendo, que la elección del candidato a la Presidencia del Gobierno (y de los alcaldes y presidentes de comunidades autónomas) debe ser mediante el procedimiento de primarias abiertas, con la participación no solo de la militancia, sino también de los simpatizantes que previamente se inscriban. Evidentemente, la elección de los secretarios generales se hará solamente por los afiliados y afiliadas. Y así se ha hecho en estos últimos procesos electorales y orgánicos.

Y ahora, nos encontramos en otro momento decisivo, con la vista de toda la ciudadanía puesta sobre nuestro Partido. El órgano competente, Comité Federal, adoptó el acuerdo, lógico por otra parte, de votar NO a la investidura del candidato que presentara el PP a la Presidencia del Gobierno. Como es normal, el Secretario General y el Grupo Parlamentario Socialista, cumpliendo dicho mandato, así lo hizo y lo manifestó reiteradamente.

En ese mismo Comité, se manifestó también la inconveniencia de unas terceras elecciones generales, lo que dejaba a la dirección del Partido y del Grupo con pocas posibilidades de maniobra, teniendo en cuanta que también se pronunciaron contra la posibilidad de pactar con los "independentistas", y muchas pegas a pactar con Unidos Podemos.

Cuando el Secretario General intenta buscar una salida que le permita mantener el NO al PP, y a la vez evitar unas terceras elecciones -mandatos ambos del Comité Federal-, se monta el cirio padre y se lo cargan. En mi modesta opinión, que la tengo por mucho que alguna exdirigente del partido se empeñe en lo contrario, esta operación de acoso y derribo del primer Secretario General elegido por la militancia de forma directa, se produce por la confluencia de dos posicionamientos. Por un lado el que mantienen de forma más o menos evidente determinados dirigentes y exdirigentes que no quieren bajo ningún concepto que se pueda formar un gobierno alternativo al del PP, que pueda estar conformado con el apoyo de Unidos Podemos y algunos partidos nacionalistas. Y por el otro el de los que su único objetivo era y es cargarse a Pedro Sánchez, es decir los del "quítate tú para ponerme yo", y porque estos último tienen auténtico pavor a la cada vez mayor exigencia de los afiliados y afiliadas a participar de forma más directa en la toma de decisiones del Partido.

Esta operación nos ha metido en un callejón sin salida, o con salidas malas o peores. Y aquí viene el meollo de la cuestión. Parece ser que a la nueva Gestora, la única solución que se le ocurre para salir del lío es abstenerse en una posible nueva sesión de investidura y permitir que Mariano Rajoy forme gobierno, aplazar lo más posible la celebración del congreso del Partido, y mientras tanto, ya veremos.

Pero, como son conscientes de que la mayoría de la militancia está por el "NO es NO", y como nadie está dispuesto a tragarse el marrón que supone pedir a los afiliados y afiliadas el voto para la abstención, porque van a perder y eso limitaría sus posibles opciones de futuro orgánico en el Partido, quieren que esa decisión se tome en un Comité Federal, e incluso algunos están proponiendo que se tome libremente por los diputados y diputadas dando libertad de voto.

Y aquí es donde algunos decimos que no. Que una decisión de tanta trascendencia como es el que el PSOE permita un gobierno de derechas, sabiendo perfectamente lo que esto ha significado y significará, debe tomarse por todos y todas los militantes. Y eso no quiere decir, como algunos nos critican, que nos hayamos vuelto asamblearios, o que nos estemos "podemizando", por cierto cosas ambas que no son intrínsecamente malas.

Así que ya saben, NO es NO mientras la militancia del Partido no diga lo contrario, tras el correspondiente debate y votación. Y en ese debate, los que "saben más y están mejor informados", que nos lo expliquen a todos y todas, y a lo mejor nos convencen.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Un cuento imposible

El candidato y el esposa de la Presidenta
Erase una vez un país presuntamente democrático con un régimen de separación de poderes, en el que el Parlamento debe elegir al Presidente del Gobierno, aprobar las leyes y controlar al poder ejecutivo.
En ese país se celebraron hace casi dos meses unas segundas elecciones para elegir un nuevo parlamento, dado que el surgido de otras elecciones anteriores celebradas solamente seis meses antes, fue incapaz de hacerlo.
Tras estas elecciones, el Jefe del Estado de este hipotético país democrático, después de consultar a los representantes de los distintos partidos políticos que obtuvieron escaños en el parlamento, y tal y como estipula la Constitución, propuso al candidato del partido que había obtenido más escaños como candidato a la Presidencia del Gobierno, y así se lo trasladó a la Presidenta del Parlamento, para que procediera a convocar el pleno en el que se debería debatir la investidura de dicho candidato.
De esto va hacer un mes dentro de ocho días, y el candidato propuesto por el Rey del presunto país democrático, se ha ido a hacer el "don Tancredo" a una finca de la Presidenta del Parlamento, que para ayudarle en la ejecución de este tradicional lance taurino, se "llama andanas" y no convoca la sesión plenaria del Parlamento.
Mientras el candidato pasea alegremente con el esposo de la Presidenta del Parlamento por hermosos parajes gallegos, los lugartenientes del mismo se dedican a echar las culpas del retraso en la "urgente" formación de gobierno al líder del principal partido de la oposición, presionando, con la ayuda de los medios de comunicación, para que se abstenga y permita la elección del candidato "don Tancredo".

¡¡¡VIVA LA SEPARACIÓN DE PODERES!!!

domingo, 28 de febrero de 2016

Fútbol es fútbol y el partido dura noventa minutos ¡Y a veces hay prórroga!

¿Cuántas veces hemos escuchado esta expresión en boca de un jugador de fútbol, durante el descanso de un partido al que su equipo llega con un resultado poco esperanzador? Bastantes, verdad. Y en muchas de esas ocasiones, al terminar el partido hemos tenido que dar la razón al jugador, pues su equipo terminó ganando.

Pues eso. En las elecciones generales del 2015, el 20D se llegó al descanso, tras un bronco y duro primer tiempo, con un resultado incierto para todos los contendientes. En el vestuario se produjeron dos tipos de declaraciones. Los que dieron el partido por ganado, a pesar de haber finalizado el primer tiempo con un no muy buen resultado, y se quedaron tan tranquilos confiando en que el partido estaba ganado, y las de los que, a pesar de ir perdiendo en la primera mitad, no dieron el partido por perdido y se dedicaron a intentarlo en el segundo tiempo.

Para conseguirlo, y dado que iban perdiendo, dejaron al que iba ganando que se creciera, y, cuando se vio que el contrario había perdido todas sus fuerzas, pasaron al contraataque buscando la victoria por uno de los flancos del contrario. Bajo las indicaciones del entrenador, arriesgaron mucho y muchas veces. Lo intentaron de todas las formas posibles, y así estamos a punto de llegar al final de los noventa minutos y todo parece indicar que van a finalizar sin resolverse el partido. Aunque dada la presión y ganas que le están poniendo, no se puede descartar uno de esos goles de última hora, que les darían la victoria. Pero lo más previsible es que tengamos que presenciar una prórroga.

Y mientras, en las gradas, los seguidores de los distintos equipos siguen con más o menos pasión y esperanza el desarrollo del encuentro.

Los seguidores del equipo que terminó el primer tiempo con un resultado aceptable, a la vista del papelón que los suyos están haciendo en la segunda parte, no saben si despedir al entrenador o al presidente, o simplemente liquidar el equipo entero, incluidos los jugadores, y comenzar de nuevo.
Mientras, en las gradas de los seguidores del otro lado, ha habido diversidad de opiniones (como decía mi padre, unos se cagaban en su madre y otros en su padre). La parte alta del graderío de la izquierda, siempre muy radicales ellos, poniendo a parir al entrenador. No sabe lo que hace; está dejando muchos huecos; se empeña en controlar el centro del campo y descuida el ataque; solo juega por la derecha; ha renunciado a jugar por la izquierda; etc., etc.

La mayor parte de los palcos de la izquierda, se han dedicado a cuestionar todos los movimientos tácticos del equipo, y a intentar que la presidenta le marcara al entrenador con qué jugadores debía jugar y cuál era la táctica más adecuada. Y por último, la parte baja de la grada de la izquierda con alguna excepciones, muy numerosa y fiel al equipo, no ha perdido nunca el ánimo y la confianza en su equipo de siempre. Así que, con grandes voces en algunos momentos, y en otros con un prudente y preocupado silencio, no han dejado de confiar en su entrenador y en el equipo. Y han mantenido siempre la confianza en ellos, siguiendo a rajatabla el dicho que manifestaron al llegar al descanso: “el partido dura noventa minutos, e incluso puede que haya prórroga”.

Si no se produce ese gol en el último minuto, estamos seguros que en la prórroga el entrenador dará las instrucciones precisas a sus jugadores para que, a la vista de cómo se está desarrollando el partido, se hagan los cambios de táctica que sean necesarios, incluido si es preciso atacar más por el flanco izquierdo sin olvidar ni el centro ni la defensa, para conseguir el objetivo de terminar ganando el partido.


Así que, a seguir apoyando al equipo y a esperar con paciencia, que hasta el pitido final el partido no ha terminado. Y como se dice en ambientes taurinos: hasta el rabo, todo es toro.

sábado, 27 de febrero de 2016

Por qué votare SÍ

No me gusta al cien por cien el acuerdo que mi Partido ha firmado con Ciudadanos, lo mismo que me pasará, casi con total seguridad, con cualquier acuerdo que se pueda firmar con otras fuerzas políticas, puesto que pactar consiste precisamente en eso: renunciar a parte de tu programa electoral, para incluir aspectos de los otros con los que pretendes llegara a acuerdos.

Entonces, ¿por qué voy a votar SÍ?

En primer lugar, y fundamentalmente, porque sigo pensando que Pedro Sánchez es el único dirigente político que puede conseguir un acuerdo con partidos de izquierdas y de centro que le permitirá finalmente configurar un gobierno que saque a este país de la senda de pérdida de derechos y libertades en la estamos. Estoy convencido de que ni en la primera ni en la segunda de las votaciones que se van a producir la próxima semana en el Congreso de los Diputados, se logrará una mayoría que permita formar gobierno. Pero estoy igual de convencido de que, en las semanas próximas, al acuerdo actual con C's se le incorporarán los matices y puntos que sean necesarios, para conseguir el voto de partidos como Podemos e IU, además de otros, que cambiarán el curso de los acontecimientos. Pienso que, contra lo que muchos "listos" han afirmado, la pregunta que se nos somete a los militantes, no cita expresamente el acuerdo con C's para posibilitar esa operación de acercamiento a otras fuerzas políticas, e insisto que confío en que se logrará.

Y en segundo lugar, pero no por ello menos importante, votaré que SÍ, porque muchos de los dirigentes de mi partido que se lanzaron a ponerle a Pedro todo tipo de pegas y límites, lo que le llevaba a solamente poder llegar a acuerdos con Ciudadanos o ¡con el PP!, ahora que lo ha hecho con el primero, no los he oído ni una palabra en defensa del mismo, e incluso algunos y algunas, caso de mi secretario general del Partido en Palencia, critican tanto la propia consulta, como el acuerdo. Lo que me ratifica en el convencimiento, que ya tenía, de que haga lo que haga Pedro Sánchez, estarán en contra.

Por estas razones, y otras menores, me voy ahora mismo a VOTAR SÍ.

martes, 23 de febrero de 2016

¿Quiere pactar Pablo Iglesias?

El Norte de Castilla
24.02.2016
Entre los afiliados y los votantes del PSOE somos muchos, yo creo que mayoría, los que queremos que Pedro Sánchez consiga formar un gobierno de izquierdas, y defendemos que para conseguirlo es necesario pactar con Podemos, además de IU y otras fuerzas políticas que apuesten por ese cambio político.

El candidato designado por el Jefe del Estado para intentar conformar ese gobierno de cambio y de progreso para España, está teniendo que superar muchos obstáculos, y no son precisamente los menores los que provienen del interior del propio Partido. De todos es conocida la oposición que desde algunos dirigentes del PSOE existe para pactar con Podemos, los cuales han visto en la propuesta de esta formación de celebrar un referéndum en Cataluña, la disculpa perfecta para justificar su oposición, aunque las verdaderas razonas no sean solamente esta consulta.

Cuando parecía que Pedro Sánchez había conseguido vencer, o al  menos acallar, la oposición interna, aparece don Pablo Iglesias dispuesto a darles nuevos argumentos a los opositores al acuerdo entre PSOE y Podemos. La sensación que muchos tenemos es que Pablo Iglesias -y digo Pablo Iglesias, no Podemos ni sus votantes- tiene como objetivo principal frustrar cualquier acuerdo y que se convoquen nuevas elecciones, coincidiendo de forma paradójica con los aspiraciones en el mismo sentido del PP y don Mariano Rajoy.

Los que desde el PSOE estamos convencidos de la necesidad de ese pacto, habíamos interpretado todas las declaraciones y movimientos de Pablo Iglesias, incluida su espectacular comparecencia rodeado de sus “ministrables”, como lógicos posicionamientos previos a una negociación. Pero lo del pasado día 15 de febrero, ha superado toda nuestra capacidad de asombro. Y ha sido así, tanto por las formas, la propia rueda de prensa, como por el fondo, su documento “Un país para la gente. Bases políticas para un Gobierno estable y con garantías”.

Un cuanto a las formas, Pablo Iglesias parece haberse olvidado de que él no es el candidato a la investidura designado por el Jefe del Estado. Por otra parte, ha hecho un diseño de gobierno en el que parece ser que él quiere ser una especie de primer ministro, con todos los poderes ejecutivos, reservando para Pedro Sánchez el papel de un hipotético presidente de la república, con cometidos puramente de representación. En sus más de 90 páginas de texto, modificado ya tres veces a estas alturas, el documento presentado dedica mucho más espacio a definir y controlar los procesos de nombramiento y designación de los segundos niveles de los distintos ministerios, olvidando que los mismos son responsabilidad del respectivo ministro, que a proponer medidas concretas y eficaces para producir un giro en la situación de falta de libertades públicas y sociales que está padeciendo este país.

En cuanto al fondo, aunque es verdad que el citado Documento, cuyo análisis exhaustivo superaría los límites de este artículo, solamente dedica tres párrafos, 12 líneas de la página 73, al controvertido referéndum para Cataluña, en la rueda de prensa Pablo Iglesias lo puso casi como condición sine qua non, sabiendo como sabe que eso da argumentos a los opositores al pacto dentro del PSOE.
Espero, y creo sinceramente que lo mismo esperan muchos afiliados y votantes del PSOE y de Podemos, que estos posicionamientos no frustren la oportunidad de formar un gobierno de cambio y de progreso para España. Si Pablo Iglesias, con alguna ayuda interna del PSOE nos llevan a unas nuevas elecciones, lo pagaremos muy caro.


Yo, por si acaso, he señalado en rojo el día 26 de junio. Espero que no lo tenga que utilizar para votar de nuevo, y pueda irme a pasar el día a la Montaña Palentina.

martes, 2 de febrero de 2016

Filtraciones en el Comité Federal

En el año 1981 el escritor Manuel Vázquez Montalbán publicó una novela titulada "Asesinato en el Comité Central", con cuyo argumento Vicente Aranda dirigió un año más tarde una película con el mismo título. La trama se desarrollaba durante la celebración de una reunión del Comité Central del Partido Comunista de España (PCE) y, tanto la novela como la película, tuvieron mucho éxito en aquellos años iniciales de nuestra Transición democrática.

Cuando este fin de semana pasado comenzaron a filtrarse algunas de las intervenciones de integrantes del Comité Federal del PSOE, el tratamiento trágico y melodramático que muchos medios de comunicación y buena parte de los militantes del Partido comenzaron a dar al asunto, me trajo a la memoria la mencionada novela. Pero, cuando por fin se han ido escuchando las intervenciones que se han filtrado, de tragedia y melodrama, nada de nada. Sobre todo porque el elemento sorpresa, básico en cualquier argumento, brilla por su ausencia.

¿Algunas de las cosas que hemos oído en las famosas "filtraciones" son una novedad? La mayoría de los escuchado en boca de los intervinientes, se lo habíamos oído una y mil veces en declaraciones públicas hechas a diestro y siniestro ¿Algunos de los posicionamientos que hemos escuchado de los "barones", "baronesas", "condes", etc., han supuesto una sorpresa?

Gracias a estas filtraciones, la ciudadanía ha confirmado que en el PSOE no todos sus miembros piensan lo mismo. Que en los órganos del Partido que fundara hace más de 130 años Pablo Iglesias Posse - no Turrión- se habla y se debate con libertad y con respeto. Que el PSOE no es un partido en el que "el pensamiento único" tenga cabida. Lo que me admira y extraña es que algunos medios de comunicación y muchos tertulianos, que critican un día sí y otro también la falta de debate en las organizaciones políticas, y el borreguismo que representa esa falta de debate, cuando se demuestra que ese debate existe, y que de borreguismo en el PSOE nada de nada, también nos critican.

Es cierto que los, o las, autores de las filtraciones han demostrado una falta de lealtad, por el mero hecho de grabar las intervenciones, agravada por sus publicación con fines inconfesables, aunque todos suponemos cuales son. Pero, puesto que lo manifestado en el Comité se ha hecho con respeto y sin faltar a las personas, como se hace siempre en nuestros debates; dado que en los tiempos que vivimos de acceso inmediato a la información y la exigencia de los ciudadanos de apertura y transparencia en el funcionamiento de los partidos políticos; dado el convencimiento absoluto que tenemos todos de que antes o después, de una forma u otra, mediante filtraciones fidedignas, como ha sido el caso, o interesadas y distorsionadas como ocurre en otros muchas ocasiones, ¿no sería mejor que de una vez por todas nuestros debates fueran públicos y abiertos?

Algunos llevamos mucho tiempo reclamándolo. 

domingo, 10 de enero de 2016

¿El nacionalismo es la solución?

Creo que por segunda vez en los años de existencia de este blog, cedo la voz y la palabra, a una compañera, Angelines Fombellida. No creo que se pueda explicar mejor la postura de una persona de izquierdas en la encrucijada en la que nos encontramos después de las elecciones del 20 de diciembre.
Con su autorización transcribo literalmente lo que hoy ha publicado en su perfil de Facebook.

"¿Pero alguien cree que los problemas de la ciudadanía se solucionan con independencias nacionalistas? ¿Acaso es más suave el frío, menos doloroso el paro, más llevaderos los problemas sanitarios y todos los males que nos aquejan al pueblo, cuándo los vivimos bajo una bandera nacionalista?
Hoy no está de moda recordar a Lenin, pero hace ya mucho tiempo, él reflexionó sobre la tendencia de algunos de pretender estar más a la izquierda de la izquierda que nadie. Recuerdo haber leído hace mucho tiempo: "El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo". Me ha venido a la memoria, ante tanto defensor de la izquierda y sus comentarios para criticar el acuerdo de unión que propone Pedro Sánchez. Estos partidos que defienden su virginidad izquierdista y continuamente hablan de los errores cometidos por el Partido Socialista a lo largo de los años en que ha gobernado, lo hacen desde la pureza de no haber hecho nada y no se les cae la cara de vergüenza cuando proponen cosas que son como el toreo de salón, quedan muy bien pero no solucionan nada.
A la independencia catalanista, ahora se le unen Las Mareas para pedir también un referéndum en Galicia, cómo si el referéndum y el nacionalismo, fueran la penicilina de todos los problemas e injusticias que padecemos los españoles. Alguien dijo que "el nacionalismo es el último reducto del canalla". Me imagino que en Cataluña estarán a punto de solucionar todos los problemas, incluida la corrupción, pues España habrá dejado de robarles y todo lo pasado, incluido Jordi Pujol y familia, podrán ser muy honorables. Pero me temo que el pueblo catalán continuará con los mismos problemas que padecen y padecemos todos, incluidos gallegos y vascos.
Lo que de verdad debe hacer la izquierda es unirse, meterse en el barro aunque su virginidad quede manchada y entre todos, tratar de deshacer el nudo que nos está ahogando: La Ley de educación, el desmantelamiento de la sanidad, la reforma laboral, la corrupción... Claro que esta unión les quitaría un poco de ese mesianismo que les da ser nuevos en la plaza política, pero si dejan pasar esta oportunidad de formar un gobierno de izquierda, el pueblo se lo hará pagar, pues lo que las urnas han demandado, es precisamente eso: que hagan política, que hablen, negocien, que sumen experiencia y juventud. Sobretodo que recuerden que la política para unos, es mantener sus privilegios, pero para otros, para el pueblo llano, es defender los derechos y libertades de todos. y no olvidar nunca que la izquierda, muy lejos de nacionalismos, siempre ha defendido la solidaridad y la fraternidad entre los pueblos. Me temo que algunos con su afán de ser más, se están pasando al otro extremo, no nos olvidemos del tío del bigote, que pasó de ser socialista a ser nacionalsocialista."

Angelines Fombellida


miércoles, 6 de enero de 2016

Entre todos la mataron



Un extraño virus de locura ha entrado en el PSOE y está afectando sobre todo y principalmente a un buen número de dirigentes del Partido.
El objetivo de todo partido político es ganar las elecciones para gobernar y, desde el poder, cambiar el rumbo de la sociedad.
En una democracia parlamentaria como  la española, no gobierna automáticamente el partido que obtiene más diputados, sino el que consigue articular una mayoría parlamentaria suficiente, en solitario o mediante alianzas o acuerdos con otros grupos afines.
Bueno, pues el PSOE, aunque no ha obtenido una mayoría suficiente para gobernar en solitario, sí que está en situación, si el PP fracasa en sus intentos de configurarla, de intentarlo ofreciendo un programa progresista y de izquierdas a otras fuerzas políticas que puedan asumirlo y apoyarlo, para revertir la senda de destrucción de libertades y derechos de estos último años de gobierno del Partido Popular.
Pues no señor. Un grupo de dirigentes del PSOE, contagiados del virus de la ambición personal, están dispuestos a frustrar cualquier intento de Pedro Sánchez para conseguirlo, con tal de que sus ambiciones personales, y en muchos casos sus ganas de venganza, se vean cumplidas.
Si lo consiguen, colocarán al Partido Socialista al borde de la irrelevancia política y, lo que es peor, conseguirán que en España volvamos a padecer un gobierno que continuará la senda de recortes de derechos y libertades de estos últimos cuatro años.

Estoy convencido de que una inmensa mayoría de militantes de este Partido, no estamos de acuerdo, y que haremos todo lo posible por impedirlo. Al menos yo, así lo haré.

lunes, 4 de enero de 2016

No estamos locos

Artículo publicado en
El Norte de Castilla. 04.01.2016
Sabemos lo que queremos. Estoy seguro que miles de afiliados, simpatizantes y votantes del PSOE suscribirían sin dudarlo ni un segundo estas estrofas con las que daba comienzo una famosa canción que cantaba Ketama a finales del siglo pasado.
La inmensa mayoría de los afiliados a este Partido más que centenario, queremos lo mismo que quieren la mayor parte de los ciudadanos de este país, a los que les importa un comino cuándo celebremos o no nuestro congreso. Lo que esa mayoría de españoles quiere, es saber si el PSOE, una vez que esté claro que el PP no pude formar Gobierno, es capaz de presentar un programa de progreso social y político al resto de los partidos.
Para que esto se produzca tenemos que demostrar que es verdad que no estamos locos, y que sabemos lo que queremos. Y los primeros que tienen que hacerlo son los dirigentes, pues como ya he afirmado antes, los militantes lo tenemos clarito.
Queremos la derogación inmediata de una reforma  laboral que ha llevado a la precarización del empleo y a conseguir que hoy día, en España, haya pobres con trabajo. Una nueva regulación laboral que termine con las diferencias salariales entre hombre y mujeres, que fije un salario mínimo interprofesional actualizado y digno, y una renta básica garantizada para aquellos que lo necesiten. Queremos que se potencie y se favorezca la concertación laboral entre patronal y sindicatos, para lo que, tanto unos como otros, tienen también que renovarse y cambiar sus formas de funcionamiento. Queremos que se haga una reforma de nuestro sistema fiscal que haga pagar más al que más tiene o gana, y que termine de una vez con el fraude que se produce entre los que más deberían aportar.
La mayoría de los españoles queremos una vuelta al Pacto de Toledo que garantice el sostenimiento de un sistema de pensiones justo y suficiente, no solo para los actuales si no, y principalmente, para los futuros pensionistas. Queremos una sanidad universal y gratuita sin copagos y sin desigualdades territoriales.
Queremos un gobierno que ponga las bases para un gran pacto por la educación, que garantice una educación pública, laica, gratuita y de calidad para todos y todas. Un gobierno que retome la iniciativa en la lucha contra la violencia de género, poniendo todo tipo de recursos materiales y humanos al servicio de la lucha contra esta lacra social.
Los españoles queremos que un gobierno de progreso se ocupe y preocupe por el mundo rural, la agricultura y la ganadería, la minería, los recursos energéticos no contaminantes. Que luche contra la despoblación creciente en muchas zonas de nuestro país, planificando la prestación de servicios, apoyando a los pequeños y medianos ayuntamientos, y estableciendo medidas eficaces que favorezcan la natalidad.  Estamos pidiendo a gritos un gobierno que luche contra la corrupción y que establezca controles eficientes para que ésta desaparezca de una vez por todas.
Un gobierno que sea capaz de plantear al resto de fuerzas políticas, una reforma constitucional que actualice nuestra norma fundamental, y que nos permita, con el máximo consenso, revisar el papel del senado, el encaje constitucional de los distintos territorios que conforman este país plural y heterogéneo. Que traiga consigo la reforma en profundidad de una ley electoral que necesita aproximarse a una mayor proporcionalidad entre votos y escaños. Necesitamos que en nuestra Constitución estén recogidos como derechos garantizados en ella la sanidad y los servicios sociales básicos.
En este momento, los socialistas tenemos que dejar de mirarnos el ombligo y apoyar sin fisuras a nuestro candidato a la presidencia del gobierno, y exigirle que sea capaz de hacer una oferta clara y nítida de progreso para la inmensa mayoría de los españoles. Apoyarle para que, una vez quede claro que el PP no es capaz de formar gobierno, inicie negociaciones con todas las fuerzas políticas que compartan la urgencia por resolver estos problemas reales. Tenemos que colaborar para que esta oferta llegue con claridad a los ciudadanos y darle un margen de maniobra para la negociación con el resto de partidos que estén dispuestos a trabajar en esta línea.

Esa es ahora nuestra obligación como socialistas. Y luego, una vez resuelto de una forma u otra la formación del Gobierno, nos pondremos a resolver nuestros problemas, que los tenemos y muy graves. Ahora bien, que nadie se equivoque, los resolveremos con la participación democrática de todos los afiliados, no en reuniones entre barones, baronesas y similares. Ese tiempo, por suerte, ya pasó.

sábado, 26 de diciembre de 2015

HOJA DE RUTA PARA UN TIEMPO NUEVO

Diario Palentino. 26.12.2015
Este es el título del artículo que nos ha publicado el Diario Palentino de hoy (26.12.2015), firmado conjuntamente con Francisco Javier Gómez Caloca:

HOJA DE RUTA PARA UN TIEMPO NUEVO
El pasado día 20 de diciembre los españoles hablaron a través de los votos y lo hicieron de forma masiva, clara y rotunda. Con una participación cercana al 74% sus votos dieron un vuelco total a lo que hasta ahora había sido lo normal en este periodo democrático que comenzó tras la muerte del dictador. A partir de este día, los actores principales de la política española han pasado de ser dos –PP y PSOE- a ser al menos cuatro –PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos-. Parece ser que los ciudadanos de este país han querido acabar con los gobiernos de mayorías, absolutas o suficientes, y han optado por obligar a nuestros dirigentes a pactar, ceder y acordar. Así que, dado que “vox populi, vox Dei”, toca ponerse a ello y comenzar a gobernar de forma distinta.
Y aquí aparece el primer gran problema ¿Estarán los dirigentes políticos de esta España nuestra preparados para actuar con estos nuevos modos de hacer política? Algunos queremos suponer que sí lo están, al menos aquellos que no han gobernado nunca bajo las anteriores circunstancias. Y en esta categoría incluimos a Podemos y Ciudadanos, que ni como partidos ni como dirigentes lo han hecho nunca, y a Pedro Sánchez que aunque como partido sí que ha gobernado, él personalmente no.
Esta situación, además de nueva, es sin ninguna duda más compleja. En anteriores comicios, al día siguiente de haberse celebrado ya sabíamos quién iba a gobernar este país, pero en esta ocasión el asunto no está tan claro. Con razón el gobierno alemán ha dicho que no sabe aún a quien felicitar en España.
Para intentar proponer una hoja de ruta, lo primero sería leer correctamente los resultados, pues si equivocamos el análisis de los datos, erraremos en  la solución. Conocemos perfectamente el reparto de los escaños: 123 para el PP; 90 para el PSOE; 69 para Podemos y sus tres alianzas territoriales; 2 para IU-UP, castigado de forma escandalosa por una ley electoral que es urgente cambiar; 9 para ERC-CATSI; 8 para DL (la nueva marca de Convergencia); 6 para el PNV; 2 para EH-BILDU; y 1 para CCa. Dos fuerzas que han obtenido un buen número de votos, UPyD y PACMA con 155.000 y 219.000 votos respectivamente, también son castigadas por esa ley y quedan sin representación parlamentaria. Hasta aquí los datos en escaños.
Si analizamos el resultado desde la perspectiva de los sufragios, el análisis puede ser otro. La suma de los votos que se han decantado por formaciones políticas de centro-derecha es de 10.716.293 (163 diputados de PP y C’s), y los que lo han hecho por el centro-izquierda son 11.643.375 (161 diputados de PSOE, Podemos y sus aliados, e IU-UP). Los partidos nacionalistas que se presentaban solo en sus respectivos territorios, han sumado 1.767.589 votos y 26 diputados.
La lógica de un sistema parlamentario y de representación es que el partido con más escaños, el PP, esté obligado en principio a intentar formar gobierno, en solitario o pactando con otras formaciones. Así lo ha dejado claro el líder del PSOE desde los primeros momentos de la noche lectoral, y a esta lógica obedece la entrevista que ambos mantuvieron a los dos días de la jornada electoral. En ella Pedro Sánchez trasladó a Mariano Rajoy lo que ya había anunciado públicamente, que el PSOE votará en contra de su investidura como presidente. Así pues, salvo que Rajoy consiga el voto favorable de Ciudadanos, cosa más que probable, y el de al menos 13 diputados nacionalistas, cosa improbable pero no imposible pues casos más raros se han visto, la mayoría absoluta necesaria para conseguir formar gobierno en la primera votación parece bastante difícil de conseguir.
A partir de ese momento, también por lógica parlamentaria, le tocará mover ficha al segundo partido con más escaños, es decir al PSOE ¡Y aquí está la madre del cordero! La gran banca, la patronal, los medios de la derecha y no tan derecha, el Ibex35, la iglesia Católica y el “sursuncorda”, presionarán lo inimaginable para que los socialistas se abstengan, e incluso algún iluminado para que voten a favor. Postura que al parecer también se mantiene desde algunos ámbitos del propio Partido Socialista, más obsesionados con cargarse a Pedro Sánchez que en hacer las cosas por el bien del país y de los ciudadanos que más nos necesitan.
En nuestra humilde opinión, que el PSOE permita por acción u omisión que gobierne de nuevo la derecha en este país, sería el suicidio para el partido centenario que fundó Pablo Iglesias (no el de Podemos, el otro). Para evitarlo, el PSOE debe ofrecer al resto de los partidos un programa de gobierno que pueda concitar el máximo acuerdo posible en torno a los problemas que ocupan y preocupan a la mayoría de españoles. Este acuerdo obligará a todos y cada uno de los actores a renunciar a algún aspecto de sus respectivos programa electorales, porque así lo han querido los ciudadanos al no haber dado la mayoría a nadie.
Creemos que hay una serie de medidas que es urgente poner en marcha, en torno a las cuales se podría conseguir el acuerdo de una gran mayoría de esos partidos, que dicen estar preocupados por la situación en la que han dejado al país las políticas neo liberales de estos últimos años.
Derogación de la reforma laboral e impulso de un nuevo Estatuto de los Trabajadores; actualización del salario mínimo y establecimiento de una renta mínima universal; reforma fiscal que implique que pague más el más tiene y lucha contra el fraude fiscal; sanidad universal y sin copagos; educación pública, laica y de calidad para todos y todas; aplicación efectiva y urgente de la Ley de dependencia; revisión y actualización de las pensiones y garantía de su percepción en el futuro; reforma de la ley electoral que garantice una mejor representación y proporcionalidad; apertura de una reforma constitucional que garantice los servicios sociales mínimos y que resuelva el encaje de las autonomías y nacionalidades que configuran España.
Estos podrían ser los grandes ejes de un pacto para conseguir un gobierno progresista que resuelva los problemas más urgentes de los ciudadanos, que el PSOE tendría que poner sobre la mesa al solicitar el apoyo en el Congreso. Negociada y hecha la oferta, si alguno de los partidos llamados a configurar esa mayoría progresista se autoexcluyen, serán ellos los que tendrán que explicarlo.
Para terminar, y a la vista del guirigay que se ha armado internamente en el PSOE, podíamos hacer lo mismo que hicieron los tan “admirados” compañeros del SPD alemán, y consultar a la militancia sobre el sentido de los pactos. Pactos que deberían hacerse con luz y taquígrafos y a la vista de toda la ciudadanía. O aplicamos nuevos métodos ante la nueva realidad social, o los ciudadanos nos dejarán fuera de la misma.
Francisco Javier Gómez Caloca  y Juan Ramón Lagunilla Alonso

Militantes socialistas

viernes, 6 de noviembre de 2015

El "procés" en el centro del debate

A las puertas de la campaña electoral para la elección de Diputados y Senadores, estamos los españoles a punto de caer en la trampa mortal en la que cayeron los ciudadanos catalanes en el reciente proceso electoral en el que eligieron a los miembros del Parlament.
En efecto, a la vista de lo que está pasando estas últimas fechas, me veo venir que el principal tema de debate y discusión durante los días que restan hasta el 20 de diciembre va a ser Cataluña y el "procés" hacia la independencia que que pretenden iniciar "Junts pel si" y la CUP.

Admitiendo que el tema es importante, los habitantes de esta España sufrida y sufriente, no podemos permitir que el  mismo oculte los muy graves y urgentes problemas que tenemos que discutir y analizar en esta campaña.

Según el último barómetro del CIS, el paro (55,3%), la corrupción (13,8%) y los problemas de índole económica (8,7%) son los principales problemas de este país, seguidos muy de cerca, 7,9%, por los partidos políticos y los políticos en general.

Y ahí se nos presenta la trampa. De la misma forma que el "Molt Honorable Senyor" Mas y sus coaligados tuvieron la habilidad de conseguir que durante la campaña para las elecciones catalanas solo se hablara del derecho a decidir y del proceso hacia la independencia, el señor Rajoy puede ahora tener la misma habilidad para que, en la campaña de las elecciones generales, solo se hable de lo mismo.

Si los estrategas de campaña de don Mariano lo consiguen, nos ocurrirá como en Cataluña, y tampoco, esta vez en España, hablaremos de la corrupción que ha aparecido como un auténtico cáncer en la vida pública. Nos olvidaremos de los miles de jóvenes y no tan jóvenes que han tenido que abandonar su tierra para buscarse un trabajo. Pasaremos de puntillas sobre la gran brecha salarial que sigue separando a hombres y mujeres. Olvidaremos los miles de millones que todos los españoles hemos regalado a los bancos para sacarlos de una crisis de la que ellos eran los principales responsables. Se quedarán en los cajones del olvido los cientos de casos de corrupción que aún están sin resolver. Se darán por perdonados de facto los derroches en obras faraónicas terminadas y sin terminar, y sin ninguna utilidad. Etc., etc.

Así que por favor, ¡no nos dejemos engañar!

lunes, 2 de noviembre de 2015

Jóvenes y política

Con Victorino Mayoral
El pasado día 30 de octubre participé, dentro de unas jornadas organizadas por la Liga Española de la Educación y la Cultura Popular en Las Palmas de Gran Canaria sobre Educación y Ciudadanía Democrática, en la presentación de las investigaciones que esta ONG ha realizado sobre distintos aspectos de los adolescentes.
El acto tuvo lugar en el IES Politécnico, y en el mismo participaron los alumnos y alumnas de bachillerato y ciclos formativos de grado superior. 
Aunque el objetivo principal era dar a conocer la última de las citadas investigaciones, "Vivir la adolescencia en tiempos de crisis", el mismo se convirtió en un interesante coloquio sobre la crisis, la situación de los jóvenes ante la misma, y las posibles salidas.

Durante media hora, casi cien jóvenes escucharon con atención mi breve exposición sobre las causas que han originado esta crisis sistémica, y las actitudes que ante la misma han adoptado los adolescentes, para a continuación participar, durante casi otras ¡dos horas! en un interesante y apasionado coloquio, en el que se tocaron temas de la actualidad política y social.

A lo largo del coloquio salieron a relucir desde el programa educativo de Podemos, hasta la forma de estado -monarquía o república-, pasando por los problemas de paro entre los jóvenes, la necesaria reforma educativa, el neo liberalismo económico que nos invade, la corrupción, la reforma de la ley electoral, las funciones del senado, la importancia de la educación para la ciudadanía y los derechos humanos, la participación política de los jóvenes, la presencia de las religiones confesionales como asignatura, etc.

Y todo el tiempo con el máximo respeto a todas las opiniones y seguido por el alumnado con una atención e interés dignos de admiración.
¡Luego hay quien dice que a los jóvenes no les interesa la política!

jueves, 8 de octubre de 2015

Tiempos electorales

En los últimos tiempos, y por diversas circunstancias, he tenido este "bolo de la paciencia" muy abandonado. Creo que ha llegado el momento de retomar la actividad de forma más o menos periódica.
El abandono ha hecho que el contador de visitas lleve largo tiempo sin funcionar. Así que he instalado uno nuevo que inicia su cuenta en el número de visitas que recogen las estadísticas del blog: 53.596.
Entre otras novedades, estoy estudiando la posibilidad de subir también mis comentarios en vídeo, ya que hace tiempo que algunos de mis seguidores me han comentado que podría favorecer la difusión de los mismos. Estoy haciendo algunas pruebas, y veremos que pasa.
Aquí tenéis un avance de la cabecera que estoy preparando.


Tiempos electorales

El previsto anuncio de la celebración de las elecciones generales para el 20 de diciembre próximo, no ha pillado desprevenidas a las distintas formaciones políticas españolas y por supuesto, en Palencia tampoco.
En el PSOE palentino parece que sus dirigentes siguen empeñados en ponerle las cosas difíciles a muchos ciudadanos que quieren que les demos una disculpa para volver a votarnos. En un Comité Provincial que yo he impugnado por considerar que se celebró sin las mínimas garantías de una verdadera democracia participativa, al no permitirse un debate previo a las votaciones, entre otras presuntas irregularidades, la Comisión Ejecutiva Provincial hizo una propuesta que incumple dos de las demandas que nos está haciendo la sociedad: la renovación de los cargos públicos institucionales, y la exigencia de "una persona, un cargo".
Mi impugnación ha sido remitida por la Comisión Ejecutiva Autonómica a la Comisión Federal de Listas, que es el órgano competente para su estudio.
Espero que estudie detenidamente las circunstancias que en la misma expongo, y tome las disposiciones oportunas.
Saldremos de dudas el próximo día 17 de octubre, fecha de celebración del Comité Federal que aprueba las candidaturas al Congreso y al Senado.
Como dice mi admirado Miguel Ángel Aguilar, ¡veremos!