La libertad

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes

domingo, 19 de diciembre de 2010

Legal, ético y estético

Felipe González y el autor del blog
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española los tres conceptos que dan título a esta entrada tienen diversas significaciones.
En su primera acepción, define legal: Prescrito por ley y conforme a ella. Ético, en su segundo significado es: Recto, conforme a la moral. Y estético, en su tercera acepción: Artístico, de aspecto bello y elegante.

Cuando leí en la prensa del viernes la noticia de que Felipe González había sido nombrado consejero independiente de Gas Natural Fenosa, mis esquemas mentales sufrieron un serio percance.
He esperado un par de días para ver si en la “prensa seria”, alguno de los analistas que habitualmente leo me ayudaba con sus palabras a interiorizar la noticia. Pasados los mismos sin que haya visto nada al respecto, y después de que en mi cabeza el tema haya provocado distintas reacciones, me he decidido a escribir sobre la noticia.
No me cabe ninguna duda de que el desempeño de dicho cargo por el que fue durante catorce años presidente del primer gobierno socialista de España, es totalmente legal, es decir, conforme a ella. Felipe González tiene, lo mismo que cualquier otro ciudadano de este país, el más legítimo derecho a ejercer cualquier profesión, oficio o cargo, casi catorce años después de haber dejado la presidencia del gobierno.
Convencido de lo anterior, se me plantea una primera duda: ¿Es ético? Si nos atenemos al significado que la RAE atribuye a la palabra, podríamos afirmar que si, pues no se me ocurre que, por muy mal vistos que estén en estos momentos de crisis los cargos de consejero o asimilados de las grandes empresas tan generosamente retribuidos, su desempeño infrinja ninguna norma moral.
Tras llegar a estas conclusiones, mi cabeza debería haber dejado de darle vueltas al asunto. Pero no fue así. Algo seguía inquietándome y produciendo en mí un cierto malestar. Comentando el tema con amigos y compañeros, comprobé que algunos de ellos se encontraban en el mismo estado de inquietud.
Otros personajes públicos españoles y del resto del mundo también lo han hecho antes que él, y no solo del ámbito político de la derecha, así que no sabíamos el porqué de nuestra inquietud.
Al final he llegado a la conclusión de que el problema es la estética: la situación en la que se ha situado Felipe González no presenta un aspecto elegante.
Personalmente me importa “tres cominos” que multitud de políticos de la derecha y la izquierda en España y en otros países, estén en la misma situación. Pero que lo haya aceptado Felipe González, me ha sentado muy mal.
Para un político honesto como siempre he considerado a Felipe González, no deben ser solamente importantes los aspectos legales y éticos de una decisión. También deben contar los estéticos.

martes, 7 de diciembre de 2010

30 años sin JOHN LENNON



El 8 de diciembre de 1980, cuando John Lennon regresa a su casa en el edificio Dakota en Nueva York, después de una sesión de grabación en los Estudios Plant, Mark David Chapman le mató disprándole cinco tiros, dos horas después de que el ex miembro y lider de The Beatles le hubiera firmado un autógrafo en la carátula de uno de sus discos.
Con cuarenta años recién cumplidos, Lennon había nacido en Liverpool (RU) el 9 de octubre de 1940, el autor de canciones  como Imagine, Give Peace a Chance, y miembro de The Beatles desde su creación en los años 60 junto a Paul McCartney, George Harrison, Stuart Sutcliffe y Pete Best, y a la que se incorporaría Ringo Star tras el abandono de los dos últimos, encontró la muerte a manos de un admirador obsesionado y enloquecido.
La inmensa mayoría de las canciones de la mítica banda llevan su inconfundible huella como autor de las mismas.
Sirvan estos videos de dos de sus canciones más emblemáticas, como homenaje imperecedero.

lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Qué fue del "consenso" constitucional?

"La gran mayoría de las fuerzas políticas, todas las democráticas, y la mayoría de los ciudadanos en el referendum del 6 de diciembre de 1978, aprobaron el contenido de la Constitución y eso obliga y supone una gran responsabilidad. Un esfuerzo pedagógico y de explicación debe llevar la Constitución hasta el último rincón de España. La historia de nuestro pueblo ha sido tantas veces historia de violencia y de opresión que la esperanza de la libertad debe comunicarse y eso es lo que supone la COnstitución para nosotros. Llega en un momento de crisis económica y de dificultades, y también em circunstancias duras después de la dictadura que ha dejado heridas sin fin. Unos fanáticos armados de dogmatismo radical quieren también imponer sus tesis por la violencia y la construcción del Estado de las Autonomías, imprescindible para superar pasados errores e integrar libremente a todos los pueblos de España en esa comunidad entrañable que es nuestro país, produce tensiones centrífugas e incomprensiones desde ambos extremos. Sin embrago, me parece que la Constitución de 1978, que que no es la panacea que va a acabar de la noche a la mañana con todos esos problemas, es la vía pacífica integradora y racional que va a permitir aboirdarlos sin rupturas. La libertad es el único campo abonado para el desarrollo integral de la personalidad y en nuestro país sus defensores han sido mucho tiempo perseguidos y marginados. Hoy tenemos uan ocasión que no debemos desperdiciar porque por primera vez una Constitución es de todos y no es un trágala de unos contra otros. Pero todavía hay mucha cerrazón, mucha intolerancia, todavía hay muchos hombres cuya mentalidad no ha siso manchada por el pensamiento y es necesaria toda la buena fe y toda la esperanza de la que seamos capaces para transmitir el mensaje de paz y convivencia que la Constitución supone. La libertad no es posible sin conocimiento y sin comprensión de las bases de la convivencia.
Por eso todos los dictadores cuentan con la ignorancia para mantener al pueblo esclavo. Se desprecia lo que se ignora."

El texto pertenece al prólogo de un estudio sobre la Constitución Española de 1978, escrito y publicado por Gregorio Peces-Barba, representante del PSOE en la ponencia que la elaboró.
Publicado en 1981, conserva hoy, 29 años después, toda su vigencia, y es por ello que he querido reproducirlo en este 32 aniversario de nuestra "ley de leyes".

¿Qué ha sido de ese espíritu? ¿Se imaginan Vds. al partido gobernante y a todos los de la oposición consensuando la salida de la crisis económica?

La Constitución se elaboró a lo largo del año 1978 y fue el fruto del consenso y el esfuerzo de una serie de personalidades políticas a los que debemos recordar: Gabriel Cisneros Laborda, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, y José Pedro Pérez Llorca, por Unión de Centro Democrático (UCD); Manuel Fraga Iribarne, por Alianza Popular (AP); Gregorio Peces- Barba, por el PSOE; Jordi Solé Tura, por el Partido Comunista de España (PCE); y Miquel Roca Junyent, por Convergençia i Unió (CiU). A estos ponentes constitucionales, habríoa que añadir en justicia, además de por supuesto a Adolfo Suarez y Felipe González, a dos personas que en la sombra y en la trastienda, resolvieron y desatascaron, siempre que fue necesario, los trabajos constitucionales: el entoces vipresidente del gobierno, Fernando Abril Martorell de UCD, y Alfonso Guerra del PSOE.

¿Dónde están los políticos equivalentes de ahora? ¿Existen? Si no existen, habría que inventarlos.
La sociedad española actual, se parece muy poco a la de entonces, por mucho que determinados voceros y comentaristas de la cloaca se empeñen en lo contrario. Ni política, ni social, ni económicamente, tenemos mucho que ver con aquellos días. Estamos infínitamente mejor. ¿Por qué no es capaz nuestra clase política de buscar soluciones consensuadas?

Por desgracia para España, es inimaginable ver a los Montoro, González-Pons, Cospedal, Saez de Santamaría y demás representantes del PP, sentados a uno mesa negociando con Rubalcaba, Alonso, Mas, etc.

¡Así nos va!

A pesar de todo
 ¡FELICIDADES!. y que cumplas muchos más.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cataluña: ¿y ahora qué?

El filósofo francés de origen argelino, Sami Naïr, escribe un enjundioso artículo en EL PAÍS de hoy con el título "Cataluña, inmigrantes y populismo" en el que hace un interesante análisis sobre el resultado de las recientes elecciones al Palament.

Comos siempre me pasa con  Naïr, comparto casi todo el contenido del citado artículo, pero me gustaría, además de recomendar su lectura, destacar alguna de sus refelxiones.

"Ganaron los que hicieron de las políticas de identidades una receta electoralista, perdieron los que no supieron hacer de lo social un proyecto."

Ganó CiU; perdió el PSC-PSOE.

"No se cuestiona aquí la identidad nacional catalana: pero si la nación tiene su legitimidad, el nacionalismo como ideología es ni más ni menos que su perversión. Porque la nación puede existir sin nacionalismo, cuando es una verdadera nación, o sea cuando es integradora de lo diferente."

Si todo el mundo entendiera este concepto de forma correcta, las identidades nacionales se construirían integrando, y no excluyendo.

"La obsesión compulsiva del origen del otro se ha vuelto un reflejo instintivo porque se ha "esencializado" la propia identidad de los naturales de la comunidad de acogida."

"Se conocen las razones racionales del auge nacionalista en las elecciones catalanas: el rechazo del Tribunal Constitucional al Estatuto, la incapacidad de los socialistas catalanes de ofrecer un nuevo proyecto creíble, la demagogia experimentada en Cataluña para fomentar un supernacionalismo español echando el muerto a los inmigrantes, los problemas socioeconómicos planteados por la crisis, la dificultad de relacionar, en el mundo vivido, los rasgos culturales identitarios de los inmigrantes con el tejido humano catalán, y seguramente otras mil razones."


El otro me quiere imponer su cultura y sus costumbres (que por cierto en la mayoría de los casos desconocemos profundamente y si las conocemos es a través de estereotipos y prejuicios); el otro me quita el trabajo; el otro se aprovecha de nuestro sistema de protección social y lo colapsa; etc. .......

"No será fácil reorientar este giro. Las grandes fuerzas políticas intentaron contener la radicalización de las pasiones identitarias, pero el hecho es que, en adelante, se ha legitimado plantear la cuestión de la inmigración desde la perspectiva estrictamente identitaria. En otros países europeos hemos visto adonde lleva el plantear la inmigración desde esta perspectiva. En Italia, Francia, Bélgica, Holanda y Grecia se están levantando movimientos racistas de exclusión a los extranjeros. Los ingredientes son los mismos: una concepción esencialista de la nación y unos enemigos designados a partir de sus rasgos identitarios: color de piel, culturas, religiones."

El que siembra viento, recoge tempestades. De estos polvos, vinieron estos lodos........ Luego nos lamentaremos de las situaciones límite que, en muchos de los casos, terminan generando violencia.
"Ante esto no hay otro remedio que desacralizar, no relativizar, la identidad particular en la formación de la identidad común, y hacer de la política de ciudadanía el complemento imprescindible del respeto a la legítima identidad de cada uno."

Lo dicho, recomiendo a todos su atenta lectura, pero sobre todo a los y las dirigentes socialistas, de Cataluña y, por supuestos, de España. Y sacar conclusiones se conviertan en verdadera acción política.

Nota.- Las negritas en el texto original de Sami Naïr son mías.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Estamos educando

Mi admirado Miguel Ángel Santos Guerra en su blog “El Adarve” me ha recordado la siguiente “historia”:
Se estaba construyendo la catedral de Chartres. Los obreros trabajaban afanosamente en las tareas de la costosa y lenta edificación. Un buen día pasó por allí un viandante que se detuvo para observar las obras. El día era en extremo caluroso y, bajo aquel sol de justicia, los obreros trabajaban sudorosos y extenuados. El viandante se dirigió a uno de los trabajadores que, maldiciente y, con el rostro contraído por el esfuerzo y la acritud, levantaba una piedra enorme.
- ¿Qué está haciendo, buen hombre?, preguntó el viajero.
- Ya lo ve, levantando esta enorme piedra. Con este sol abrasador el trabajo resulta insoportable. Esto no hay quien lo aguante. Un día tras otro. Un mes tras otro. Un año tras otro. Unos días, como éste, con calor, otros con lluvia, muchos con frío. Maldito el día en que me contrataron para este trabajo.
El viandante camina unos pasos y se dirige a otro trabajador que, después de golpear una enorme piedra con el pico, está levantando con gran esfuerzo para colocarla sobre otra.
- ¿Qué hace usted, buen hombre?, pregunta al esforzado trabajador.
Molesto por la mirada del visitante y malhumorado por el terrible esfuerzo que acaba de realizar, contesta mientras se seca el sudor
- ¿Es que no lo ve? Estoy levantando este interminable muro que, si Dios no lo remedia, acabará conmigo.
El viandante avanza un poco más y se encuentra a un tercer trabajador que está realizando una tarea similar a la de los dos anteriores. Está levantando una enorme piedra para colocarla en el lugar adecuado.
- ¿Qué está haciendo usted, buen hombre?, pregunta por tercera vez el viandante.
El trabajador, sonriente y orgulloso, contesta de manera entusiasta
- Estoy construyendo una catedral.

En estos días que andamos los docentes con las evaluaciones de nuestros alumnos y alumnas, recordar esta historia puede ser muy aconsejable.

En las a veces largas y, según algunos, tediosas sesiones de evaluación estoy cansado de oír expresiones de desánimo, resignación y amargura. Que si Pepito es insoportable; que si a los de 1º A no hay quien los aguante; que si los alumnos son cada día más intratables; que si no tienen educación ni respeto; que si hemos perdido la autoridad; que si no tienen interés por aprender; que si los padres nos quitan continuamente la razón delante de sus hijos; etc.
Este tipo de expresiones tienen todas ellas un elemento común: son externas a nuestra labor docente. Es decir, la culpa es de “los otros”.
Si todos los profesores tuviéramos claro que “estamos construyendo catedrales”, en vez de lamentarnos de lo que cuesta "colocar cada piedra”, o de lo dura y difícil que es nuestra tarea, o de lo incomprendidos que somos, seguramente los haríamos mucho mejor.
De lo que no me cabe la menor duda, es que seríamos más felices, y esa felicidad se reflejaría en nuestras clases.
Los alumnos tienen un especial olfato para detectar nuestros estados de ánimo, y son muy capaces de distinguir al “profe” que va a sufrir a las clases y que las considera como un castigo que hay que pasar cuanto antes, del que afronta cada nueva sesión como una tarea gratificante y que, incluso, parece que disfruta con ella.
Así que, apliquémonos el cuento: construyamos catedrales y no nos limitemos a colocar piedras.