Los próximos días 6 y 10 de diciembre celebramos los aniversarios de la aprobación de nuestra Constitución y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, respectivamente.
El 6 de diciembre de 1978, el pueblo español aprobó en referendum el texto de la Constitución española que previamente había sido aprobado en las Cortes el día 31 de octubre del mismo año. Tras la sanción real, realizada por Juan Carlos I el día 27 de diciembre en el Congreso de los Diputados, entró en vigor el 29 de ese mes, con su publicación en el BOE en las tres lenguas oficiales de España.
Así pues, nuestra Constitución cumple 30 años, siendo la de más larga y fructífera vigencia en comparación de otros textos constitucionales de épocas pasadas. En palabras de Francisco Rubio Llorente, "la Constitución de 1978 es la más sólidamente construida de todas nuestras Constituciones, la que se asienta sobre bases más firmes".
Prácticamente 30 años antes, el 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de de las Naciones Unidas reunida en París, aprobó su su Resolución 217 A (III), en la que se recogen los derechos humanos considerados básicos. La unión de esta declaración y los Pactos Internacionales de Derechos Humanos comprende lo que se ha denominado una Carta Internacional de los Derechos Humanos.
Aunque no es un documento obligatorio o vinculante para los estados, sirvió como base para la creación de las dos convenciones internacionales de la ONU, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Celebramos pues el 60 aniversario de su aprobación.
La libertad
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Miguel de Cervantes
martes, 2 de diciembre de 2008
lunes, 1 de diciembre de 2008
Y después del Congreso...... ¿qué?
Finalizado el Congreso Provincial del PSOE de Palencia hay que renovar los Comités de "todas" las Agrupaciones Locales de la provincia.
Estad seguros que algo tendré que decir sobre este proceso.
Lo dejaremos para otro día.
Estad seguros que algo tendré que decir sobre este proceso.
Lo dejaremos para otro día.
El Debate de Gestión en el Congreso del PSOE palentino
El Congreso que el PSOE de Palencia celebró el pasado sábado día 29, siguió el guión que se podía esperar.
Tras una sentida alocución del presidente de la Mesa, Pedro Cubillo, se produjeron los tradicionales saludos de los invitados, fraternales y no fraternales.
Intervino a continuación el Secretario Autonómico Oscar López, que realizo una intervención clara, concisa y cargada de contenido político, contraponiendo las medidas que está adoptando el Gobierno del estado para intentar paliar la crisis económica, frente a la parálisis y la política de queja y agravio que mantiene el PP en Castilla y León. Desde mi punto de vista, estuvo muy acertado el requerimiento que hizo a los sindicatos para que fueran tan exigentes con la Junta de Castilla y León, como lo son con el Gobierno.
Después de “pedir” a los representantes de los medios de comunicación que abandonaran la sala, dio comienzo el debate de gestión de los órganos provinciales.
En este punto, el guión tomó unos derroteros que vienen siendo los habituales últimamente. Y me explico.
Tradicionalmente, en nuestros congresos y asambleas, solamente intervenían en el debate de gestión, aquellos compañeros y compañeras que querían hacer una crítica, total o parcial, a la gestión del órgano correspondiente; y era algún, o algunos, integrantes de éste órgano, los que intervenían para defender su gestión. Ahora ya no. Las intervenciones que se produjeron el sábado, yo las clasificaría en tres grupos: las del “incensario sentimentaloide”, las del “peloteo normal” y las de crítica a la gestión. De las intervenciones pertenecientes a los dos primeros grupos, nada que comentar. Solamente voy a referirme a algunas de las pertenecientes al tercer grupo, por ser las que, desde mi punto de vista, eran acordes y consecuentes con el punto que se estaba tratando.
La intervención de Agustín Manrique de la Agrupación de Astudillo, está íntegramente publicada en este mismo foro, y no voy a añadir nada más.
De las restantes, destacaría tres: Dueñas, Venta de Baños y Torquemada. José Manuel Cañadas, en nombre y representación de la agrupación eldanense hizo una exhaustiva disección de la “no gestión” de la Comisión Ejecutiva Provincial en estos cuatro años. Pienso que no se dejó nada en el tintero. Los representantes de Venta de Baños y Torquemada, hicieron hincapié en la inoportunidad del momento elegido por Heliodoro para anunciar su retirada, y en la falta de debate que esta situación ha generado.
En este punto querría destacar mi total discrepancia y desacuerdo con el procedimiento establecido por la Mesa del Congreso para organizar estas intervenciones. Me parece una forma intolerable de limitar el debate el que solamente se permitiera intervenir a una persona por delegación.
De la respuesta que Heliodoro Gallego dio como secretario general, muy en la línea de sus intervenciones congresuales, destacaría un aspecto. Manifestó estar dispuesto a admitir que podía haberse equivocado en el momento elegido para anunciar su no presentación como candidato a la secretaría general, pero que en todo caso lo había hecho pensando que era lo mejor para el Partido. Estos argumentos me sacan de quicio. ¿Piensa Heliodoro que lo que hacemos los demás, lo hacemos para hacer daño al Partido?
Llevo más de treinta años militando en el PSOE y nunca he hecho nada que yo creyera era perjudicial par el Partido. Ni lo haré jamas.
Tras una sentida alocución del presidente de la Mesa, Pedro Cubillo, se produjeron los tradicionales saludos de los invitados, fraternales y no fraternales.
Intervino a continuación el Secretario Autonómico Oscar López, que realizo una intervención clara, concisa y cargada de contenido político, contraponiendo las medidas que está adoptando el Gobierno del estado para intentar paliar la crisis económica, frente a la parálisis y la política de queja y agravio que mantiene el PP en Castilla y León. Desde mi punto de vista, estuvo muy acertado el requerimiento que hizo a los sindicatos para que fueran tan exigentes con la Junta de Castilla y León, como lo son con el Gobierno.
Después de “pedir” a los representantes de los medios de comunicación que abandonaran la sala, dio comienzo el debate de gestión de los órganos provinciales.
En este punto, el guión tomó unos derroteros que vienen siendo los habituales últimamente. Y me explico.
Tradicionalmente, en nuestros congresos y asambleas, solamente intervenían en el debate de gestión, aquellos compañeros y compañeras que querían hacer una crítica, total o parcial, a la gestión del órgano correspondiente; y era algún, o algunos, integrantes de éste órgano, los que intervenían para defender su gestión. Ahora ya no. Las intervenciones que se produjeron el sábado, yo las clasificaría en tres grupos: las del “incensario sentimentaloide”, las del “peloteo normal” y las de crítica a la gestión. De las intervenciones pertenecientes a los dos primeros grupos, nada que comentar. Solamente voy a referirme a algunas de las pertenecientes al tercer grupo, por ser las que, desde mi punto de vista, eran acordes y consecuentes con el punto que se estaba tratando.
La intervención de Agustín Manrique de la Agrupación de Astudillo, está íntegramente publicada en este mismo foro, y no voy a añadir nada más.
De las restantes, destacaría tres: Dueñas, Venta de Baños y Torquemada. José Manuel Cañadas, en nombre y representación de la agrupación eldanense hizo una exhaustiva disección de la “no gestión” de la Comisión Ejecutiva Provincial en estos cuatro años. Pienso que no se dejó nada en el tintero. Los representantes de Venta de Baños y Torquemada, hicieron hincapié en la inoportunidad del momento elegido por Heliodoro para anunciar su retirada, y en la falta de debate que esta situación ha generado.
En este punto querría destacar mi total discrepancia y desacuerdo con el procedimiento establecido por la Mesa del Congreso para organizar estas intervenciones. Me parece una forma intolerable de limitar el debate el que solamente se permitiera intervenir a una persona por delegación.
De la respuesta que Heliodoro Gallego dio como secretario general, muy en la línea de sus intervenciones congresuales, destacaría un aspecto. Manifestó estar dispuesto a admitir que podía haberse equivocado en el momento elegido para anunciar su no presentación como candidato a la secretaría general, pero que en todo caso lo había hecho pensando que era lo mejor para el Partido. Estos argumentos me sacan de quicio. ¿Piensa Heliodoro que lo que hacemos los demás, lo hacemos para hacer daño al Partido?
Llevo más de treinta años militando en el PSOE y nunca he hecho nada que yo creyera era perjudicial par el Partido. Ni lo haré jamas.
Debatir en público
Los días previos a la celebración del Congreso Provincial del PSOE de Palencia han estado animados. La renuncia de Heliodoro Gallego a seguir siendo secretario general, y el momento elegido para anunciarlo (justo una vez finalizadas las asambleas locales), propició un intenso debate, en el único lugar donde se podía realizar, los medios de comunicación.
Mi postura, compartida por algunos compañeros, ya está recogida en los distintos foros que se pueden consultar desde los enlaces existentes en el correspondiente comentario del día 30, y por lo tanto ya no me voy a extender más en ellos.
Solamente me gustaría comentar algo sobre el manido debate de la presencia en los medios de comunicación, ya que, de nuevo en el desarrollo del congreso, volvió a hacerse referencia al mismo. Algunos compañeros defienden la tesis de que los “trapos sucios” se lavan en el seno del Partido y no se sacan al exterior. Están en su perfecto derecho a pensar así. Pero tendrán que respetar el que otros, entre los que me incluyo, pensemos de otra manera, ya que además creemos que es lo correcto y lógico en pleno siglo XXI, el siglo de la información global.
La Constitución española de 1978, de la que celebraremos el próximo día 6 de diciembre los treinta años de su aprobación en referéndum por el pueblo, en su artículo seis establece que “los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.”. ¿Quiere alguien decirme como se puede ser todo esto en la sociedad palentina si los escasos quinientos afiliados de la capital nos encerramos en una sede cerrada a cal y canto, y allí celebramos nuestras “extrañas reuniones” y lavamos nuestras “trapos sucios”, sin que trascienda nada a la sociedad a la que pretendemos representar?
He pensado, pienso y seguiré pensando que, o los partidos políticos son claros y trasparentes, o en poco tiempo nos convertiremos, si no lo somos ya, en una especie de sectas secretas, sin ningún atractivo ni interés para nuestros conciudadanos.
En plena expansión de los medios de comunicación e información, me parece un absoluto anacronismo que, cuando vamos a comenzar nuestros debates, expulsemos a los medios de comunicación de la sala del Congreso, y pretendamos luego que, estos mismos medios, sean los altavoces ante la sociedad de nuestras propuestas y posicionamientos.
Este blog es una consecuencia más de mi convencimiento absoluto sobre todo lo dicho, y espero que sirva a este objetivo.
Nota.- ¿Piensa el PSOE palentino y sus parlamentarios hacer algo para celebrar públicamente los 30 años de nuestra Constitución?
Mi postura, compartida por algunos compañeros, ya está recogida en los distintos foros que se pueden consultar desde los enlaces existentes en el correspondiente comentario del día 30, y por lo tanto ya no me voy a extender más en ellos.
Solamente me gustaría comentar algo sobre el manido debate de la presencia en los medios de comunicación, ya que, de nuevo en el desarrollo del congreso, volvió a hacerse referencia al mismo. Algunos compañeros defienden la tesis de que los “trapos sucios” se lavan en el seno del Partido y no se sacan al exterior. Están en su perfecto derecho a pensar así. Pero tendrán que respetar el que otros, entre los que me incluyo, pensemos de otra manera, ya que además creemos que es lo correcto y lógico en pleno siglo XXI, el siglo de la información global.
La Constitución española de 1978, de la que celebraremos el próximo día 6 de diciembre los treinta años de su aprobación en referéndum por el pueblo, en su artículo seis establece que “los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.”. ¿Quiere alguien decirme como se puede ser todo esto en la sociedad palentina si los escasos quinientos afiliados de la capital nos encerramos en una sede cerrada a cal y canto, y allí celebramos nuestras “extrañas reuniones” y lavamos nuestras “trapos sucios”, sin que trascienda nada a la sociedad a la que pretendemos representar?
He pensado, pienso y seguiré pensando que, o los partidos políticos son claros y trasparentes, o en poco tiempo nos convertiremos, si no lo somos ya, en una especie de sectas secretas, sin ningún atractivo ni interés para nuestros conciudadanos.
En plena expansión de los medios de comunicación e información, me parece un absoluto anacronismo que, cuando vamos a comenzar nuestros debates, expulsemos a los medios de comunicación de la sala del Congreso, y pretendamos luego que, estos mismos medios, sean los altavoces ante la sociedad de nuestras propuestas y posicionamientos.
Este blog es una consecuencia más de mi convencimiento absoluto sobre todo lo dicho, y espero que sirva a este objetivo.
Nota.- ¿Piensa el PSOE palentino y sus parlamentarios hacer algo para celebrar públicamente los 30 años de nuestra Constitución?
Intervención de Agustín Manrique en el Congreso del PSOE de Palencia
Por el interés que puede tener para todos, se incluye íntegra la intervención que realizó Agustín Manrique en el debate de gestión de la Comisión Ejecutiva, durante el congreso del sábado día 29.
Un Congreso es el momento más importante de la vida de nuestro Partido y, este en particular, porque se abre una etapa nueva derivada de dos circunstancias. La primera viene del cambio en los modos, en las formas y en el contenido del discurso de los socialistas de Castilla y León para conseguir el Objetivo 2011 que no es otro que el de gobernar en esta Comunidad como ya lo hicimos en la primera etapa. La segunda por la renuncia de Heliodoro a continuar en la dirección provincial de este partido después de más de 20 años.
Cualquiera de las dos circunstancias añaden una mayor responsabilidad a todos los Delegados que debemos realizar un trabajo intenso durante este congreso para tratar de acertar plenamente en nuestras decisiones.
Este planteamiento del Congreso nos obliga a mirar el futuro sin enredarnos en discusiones formales o en planteamientos personalistas que no vengan acompañados de discursos cargados de ilusiones renovadas y de soluciones reales para los problemas que tenemos los socialistas tanto en el ámbito interno como de cara a la transmisión de nuestro mensaje a la sociedad palentina, para que de una vez por todas seamos verdadera alternativa a una derecha que nos ha gobernado desde el inicio de la democracia.
Una mirada al futuro que implica un reconocimiento de los errores y de los aciertos que hemos ido desgranando. Este reconocimiento solamente debe servirnos para ofrecer nuevas alternativas, nuevas soluciones y nuevas estrategias para un futuro cercano que puede, y debe, ser nuestro a pesar de todas las dificultades que podamos encontrarnos en el camino. Solamente desde este planteamiento podemos encontrar el futuro.
Yo siempre he desconfiado de aquellos que ante un planteamiento de compromiso con una determinada opción responden que lo único que quieren es lo mejor para su pueblo, para el partido o para su empresa dependiendo del ámbito en el que se haga la propuesta. Me he encontrado en numerosas ocasiones con la primera de ellas, la de lo mejor para mi pueblo, y he comprobado que detrás de esa expresión se escondía siempre una falta de compromiso real abogando por dejar las cosas como están.
Esta expresión esconde igualmente un planteamiento excluyente ya que es evidente que todos queremos lo mejor para … y siendo así implica que lo mejor para unos es lo peor para otros. Por ello, creo que las soluciones que entre todos los Delegados debemos procurar en este Congreso no debiera encontrarse este argumento que por sí solo no añade nada nuevo al sentir de cada uno de nosotros. Todos queremos lo mejor para el Partido, lo que tenemos que lograr es poner encima de la mesa nuestras diferentes soluciones, nuestras opiniones y nuestras preferencias para que desde el análisis de las mismas podamos encontrar lo que puede ser mejor para todos y, por ende, para el Partido.
Desde mi punto de vista, que es coincidente con el de numerosos compañeros, el PSOE en Palencia ha perdido presencia pública en la sociedad. Las referencias que han existido durante los últimos años han sido debidas a la gestión realizada por nuestros compañeros desde las distintas instituciones como los Ayuntamientos, diputados Provinciales y Procuradores regionales o autonómicos.
Esta presencia no ha contado con una estrategia común y no se ha trasmitido a la sociedad una referencia única socialista. Los distintos intereses que pueden darse en Ayuntamientos socialistas pueden no coincidir con la política de oposición que venimos desarrollando en la Diputación Provincial. El grupo de Diputados Provinciales a veces hubiera necesitado un apoyo expreso de la Ejecutiva Provincial. Los Procuradores regionales también debieran haber contado con este apoyo expreso, incluso con presencia de la Ejecutiva Provincial en sus comparecencias públicas. Todo ello para tratar de conseguir una marca de identidad socialista que ofrece a todos los palentinos una alternativa real desde cualquiera de las instituciones de las que formamos parte.
Muy posiblemente, hemos cometido el error entre todos de haber agrandado la importancia del Ayuntamiento de la capital, que la tiene y mucha, desequilibrando la balanza de la actividad política lo que ha traído, sin duda, una merma considerable de nuestras opciones políticas en la provincia. Es un error que hemos consentido y facilitado entre todos, por ello es necesario que adoptemos soluciones para corregir este desequilibrio.
La fuerza en la provincia nos la dan nuestros Alcaldes, concejales, militantes y simpatizantes. Es cierto que se viene manteniendo un planteamiento de trabajo que fue adoptado hace muchos años basado en un reparto territorial de los Diputados Provinciales que no coincide con el de los Partidos Judiciales. Este método se ha revelado como ineficaz desde hace unos años, toda vez que en la mayoría de las ocasiones las reuniones obedecen exclusivamente al cumplimiento de la planificación trimestral, semestral o anual. Hay que introducir nuevas variantes en esta estrategia de trabajo que pasan desde un nuevo reparto territorial, a la inclusión activa y responsable de los Alcaldes de la zona.
No descubro nada nuevo si afirmo que muchos de nuestros concejales afiliados, o no, se encuentran con enormes dificultades para ejercer su labor derivadas de la gestión escasamente democrática de muchos alcaldes del PP y de su escasa formación municipal. Estas dificultades llevan en la mayoría de los casos al aburrimiento o a la decepción de estos concejales abandonando su labor de oposición. No debemos olvidar que para cada uno de ellos el problema que plantean es de gran importancia y necesitan respuestas permanentemente.
Esta tarea de asesoramiento, de formación y de estrategia política solamente puede ser eficaz si volvemos la mirada hacia el Partido en su ámbito interno, potenciando la labor de las Agrupaciones Locales y de los Alcaldes en cada territorio, incrementando la militancia y descentralizando responsabilidades para obtener una mayor cohesión interna. Un nuevo modelo de organización interna que debe incorporar el uso de las nuevas tecnologías ya que ellas nos ofrecen unos cauces de comunicación ágiles y unas posibilidades de respuesta que difícilmente puedan encontrarse en los métodos tradicionales.
Una incorporación a la sociedad de la información a través de la Red que es todavía muy incipiente en nuestra organización provincial y que debe acomodarse e incorporarse a todas las posibilidades que ya se han abierto a otros niveles como el federal y el autonómico. Junto a esta incorporación debemos replantearnos nuestras relaciones con los medios de comunicación social. No podemos seguir manteniendo un discurso interno que les considera como adversarios o enemigos de nuestro partido.
Este discurso antiguo ha sido abandonado, hace tiempo, por una relación fluida y una presencia constante en todos los medios con independencia de su orientación económica o ideológica. La traslación de nuestro mensaje a la sociedad necesita indefectiblemente de los medios de comunicación. La no transparencia de nuestras decisiones, reuniones o debates internos reafirman una endogamia que no benefician en absoluto al mensaje socialista. Por el contrario, la presencia constante y fluida en los medios de comunicación públicos nos pueden mostrar como una organización viva y cercana a los problemas de los ciudadanos.
Al principio de mi intervención reflejaba la necesidad de mirar hacia el futuro con la renovación de nuestro discurso y de algunas de nuestras estrategias políticas tanto de ámbito interno como de cara a la sociedad. Esta mirada al futuro no puede quedar empañada en este Congreso con argumentarios basados en la adjudicación de intenciones o sentimientos personales con el único objeto de descalificar al compañero o compañeros que expresan y defienden posturas diferentes. La libertad que nos otorga nuestra militancia podemos utilizarla para obtener resoluciones políticas adecuadas para el único objetivo que tenemos todos los que hoy aquí nos encontramos: Ganar las próximas elecciones autonómicas y municipales.
Un Congreso es el momento más importante de la vida de nuestro Partido y, este en particular, porque se abre una etapa nueva derivada de dos circunstancias. La primera viene del cambio en los modos, en las formas y en el contenido del discurso de los socialistas de Castilla y León para conseguir el Objetivo 2011 que no es otro que el de gobernar en esta Comunidad como ya lo hicimos en la primera etapa. La segunda por la renuncia de Heliodoro a continuar en la dirección provincial de este partido después de más de 20 años.
Cualquiera de las dos circunstancias añaden una mayor responsabilidad a todos los Delegados que debemos realizar un trabajo intenso durante este congreso para tratar de acertar plenamente en nuestras decisiones.
Este planteamiento del Congreso nos obliga a mirar el futuro sin enredarnos en discusiones formales o en planteamientos personalistas que no vengan acompañados de discursos cargados de ilusiones renovadas y de soluciones reales para los problemas que tenemos los socialistas tanto en el ámbito interno como de cara a la transmisión de nuestro mensaje a la sociedad palentina, para que de una vez por todas seamos verdadera alternativa a una derecha que nos ha gobernado desde el inicio de la democracia.
Una mirada al futuro que implica un reconocimiento de los errores y de los aciertos que hemos ido desgranando. Este reconocimiento solamente debe servirnos para ofrecer nuevas alternativas, nuevas soluciones y nuevas estrategias para un futuro cercano que puede, y debe, ser nuestro a pesar de todas las dificultades que podamos encontrarnos en el camino. Solamente desde este planteamiento podemos encontrar el futuro.
Yo siempre he desconfiado de aquellos que ante un planteamiento de compromiso con una determinada opción responden que lo único que quieren es lo mejor para su pueblo, para el partido o para su empresa dependiendo del ámbito en el que se haga la propuesta. Me he encontrado en numerosas ocasiones con la primera de ellas, la de lo mejor para mi pueblo, y he comprobado que detrás de esa expresión se escondía siempre una falta de compromiso real abogando por dejar las cosas como están.
Esta expresión esconde igualmente un planteamiento excluyente ya que es evidente que todos queremos lo mejor para … y siendo así implica que lo mejor para unos es lo peor para otros. Por ello, creo que las soluciones que entre todos los Delegados debemos procurar en este Congreso no debiera encontrarse este argumento que por sí solo no añade nada nuevo al sentir de cada uno de nosotros. Todos queremos lo mejor para el Partido, lo que tenemos que lograr es poner encima de la mesa nuestras diferentes soluciones, nuestras opiniones y nuestras preferencias para que desde el análisis de las mismas podamos encontrar lo que puede ser mejor para todos y, por ende, para el Partido.
Desde mi punto de vista, que es coincidente con el de numerosos compañeros, el PSOE en Palencia ha perdido presencia pública en la sociedad. Las referencias que han existido durante los últimos años han sido debidas a la gestión realizada por nuestros compañeros desde las distintas instituciones como los Ayuntamientos, diputados Provinciales y Procuradores regionales o autonómicos.
Esta presencia no ha contado con una estrategia común y no se ha trasmitido a la sociedad una referencia única socialista. Los distintos intereses que pueden darse en Ayuntamientos socialistas pueden no coincidir con la política de oposición que venimos desarrollando en la Diputación Provincial. El grupo de Diputados Provinciales a veces hubiera necesitado un apoyo expreso de la Ejecutiva Provincial. Los Procuradores regionales también debieran haber contado con este apoyo expreso, incluso con presencia de la Ejecutiva Provincial en sus comparecencias públicas. Todo ello para tratar de conseguir una marca de identidad socialista que ofrece a todos los palentinos una alternativa real desde cualquiera de las instituciones de las que formamos parte.
Muy posiblemente, hemos cometido el error entre todos de haber agrandado la importancia del Ayuntamiento de la capital, que la tiene y mucha, desequilibrando la balanza de la actividad política lo que ha traído, sin duda, una merma considerable de nuestras opciones políticas en la provincia. Es un error que hemos consentido y facilitado entre todos, por ello es necesario que adoptemos soluciones para corregir este desequilibrio.
La fuerza en la provincia nos la dan nuestros Alcaldes, concejales, militantes y simpatizantes. Es cierto que se viene manteniendo un planteamiento de trabajo que fue adoptado hace muchos años basado en un reparto territorial de los Diputados Provinciales que no coincide con el de los Partidos Judiciales. Este método se ha revelado como ineficaz desde hace unos años, toda vez que en la mayoría de las ocasiones las reuniones obedecen exclusivamente al cumplimiento de la planificación trimestral, semestral o anual. Hay que introducir nuevas variantes en esta estrategia de trabajo que pasan desde un nuevo reparto territorial, a la inclusión activa y responsable de los Alcaldes de la zona.
No descubro nada nuevo si afirmo que muchos de nuestros concejales afiliados, o no, se encuentran con enormes dificultades para ejercer su labor derivadas de la gestión escasamente democrática de muchos alcaldes del PP y de su escasa formación municipal. Estas dificultades llevan en la mayoría de los casos al aburrimiento o a la decepción de estos concejales abandonando su labor de oposición. No debemos olvidar que para cada uno de ellos el problema que plantean es de gran importancia y necesitan respuestas permanentemente.
Esta tarea de asesoramiento, de formación y de estrategia política solamente puede ser eficaz si volvemos la mirada hacia el Partido en su ámbito interno, potenciando la labor de las Agrupaciones Locales y de los Alcaldes en cada territorio, incrementando la militancia y descentralizando responsabilidades para obtener una mayor cohesión interna. Un nuevo modelo de organización interna que debe incorporar el uso de las nuevas tecnologías ya que ellas nos ofrecen unos cauces de comunicación ágiles y unas posibilidades de respuesta que difícilmente puedan encontrarse en los métodos tradicionales.
Una incorporación a la sociedad de la información a través de la Red que es todavía muy incipiente en nuestra organización provincial y que debe acomodarse e incorporarse a todas las posibilidades que ya se han abierto a otros niveles como el federal y el autonómico. Junto a esta incorporación debemos replantearnos nuestras relaciones con los medios de comunicación social. No podemos seguir manteniendo un discurso interno que les considera como adversarios o enemigos de nuestro partido.
Este discurso antiguo ha sido abandonado, hace tiempo, por una relación fluida y una presencia constante en todos los medios con independencia de su orientación económica o ideológica. La traslación de nuestro mensaje a la sociedad necesita indefectiblemente de los medios de comunicación. La no transparencia de nuestras decisiones, reuniones o debates internos reafirman una endogamia que no benefician en absoluto al mensaje socialista. Por el contrario, la presencia constante y fluida en los medios de comunicación públicos nos pueden mostrar como una organización viva y cercana a los problemas de los ciudadanos.
Al principio de mi intervención reflejaba la necesidad de mirar hacia el futuro con la renovación de nuestro discurso y de algunas de nuestras estrategias políticas tanto de ámbito interno como de cara a la sociedad. Esta mirada al futuro no puede quedar empañada en este Congreso con argumentarios basados en la adjudicación de intenciones o sentimientos personales con el único objeto de descalificar al compañero o compañeros que expresan y defienden posturas diferentes. La libertad que nos otorga nuestra militancia podemos utilizarla para obtener resoluciones políticas adecuadas para el único objetivo que tenemos todos los que hoy aquí nos encontramos: Ganar las próximas elecciones autonómicas y municipales.
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